(Nueva York) - Las fuerzas de seguridad marroquíes han golpeado y maltratado repetidamente a personas detenidas tras los disturbios del 8 de noviembre de 2010 en El Aaiún, la capital del Sahara Occidental, Human Rights Watch señaló hoy. Las fuerzas de seguridad también atacaron directamente a civiles, según demuestra una investigación de Human Rights Watch. Las autoridades marroquíes deben poner fin inmediatamente al maltrato de detenidos y llevar a cabo una investigación independiente de los abusos, señaló Human Rights Watch.
En las primeras horas del 8 de noviembre, las fuerzas de seguridad marroquíes se dispusieron a desmantelar el campamento de tiendas de Gdeim Izik, compuesto por unas 6,500 tiendas levantadas por los saharauis a principios de octubre para protestar por sus condiciones sociales y económicas en Sahara Occidental, región controlada por Marruecos. Esto desencadenó enfrentamientos violentos entre los residentes y las fuerzas de seguridad tanto en el campamento como en el vecino El Aaiún. Once agentes de seguridad y al menos dos civiles resultaron muertos, según la versión oficial. Se incendiaron muchos vehículos y edificios públicos y privados en la ciudad."Las fuerzas de seguridad tienen derecho a hacer un uso proporcionado de la fuerza para prevenir la violencia y proteger vidas humanas, pero nada puede justificar golpear a personas detenidas hasta que pierdan el conocimiento", señaló Sarah Leah Whitson, directora para Oriente Medio y Norte de África de Human Rights Watch.
Tras las confrontaciones violentas iniciales, las fuerzas de seguridad marroquíes participaron, junto con civiles marroquíes, en ataques de represalia contra la población civil y los hogares, e impidieron que los saharauis heridos recibieran tratamiento médico. Dicha conducta, así como las palizas a personas detenidas, no pueden considerarse un uso legítimo de la fuerza para prevenir o detener actos violentos por parte de algunos manifestantes, como arrojar piedras o incendiar edificios, señaló Human Rights Watch.
Después de la violencia del 8 de noviembre, los funcionarios de seguridad marroquíes detuvieron a centenares de saharauis en relación con los disturbios, de los cuales más de cien siguen recluidos. Otros nueve han sido trasladados a Rabat para que un tribunal militar instruya su caso, según dijeron abogados de derechos humanos saharauis en El Aaiún a Human Rights Watch.
Restricción del acceso a la información
Tras el desmantelamiento del campamento de tiendas, las autoridades marroquíes limitaron estrictamente el acceso a El Aaiún, y permitieron que pocos periodistas o representantes de organizaciones no gubernamentales llegaran a la ciudad y enviaron de regreso a muchos de los que lo intentaron. El 11 de noviembre, impidieron a un investigador de Human Rights Watch embarcar en dos ocasiones en un vuelo a El Aaiún, que voló finalmente a la ciudad el 12 de noviembre. Del 12 al 16 de noviembre, el investigador y un asistente de investigación de Human Rights Watch basado en El Aaiún pudieron entrevistar a civiles y agentes de policía heridos en los hospitales y sus casas. También se reunieron con Mohamed Jelmous, gobernador de la región de El Aaiún-Boujdour-Sakia El Hamra.
"Nos alegra que Marruecos cambiara de postura y permitiera que Human Rights llevara a cabo una investigación en El Aaiún", señaló Whitson. "Pero un gobierno que dice una y otra vez que no tiene nada que ocultar debe demostrarlo permitiendo que todos los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales lleguen a la región y recopilen información sin obstáculos", agregó.
Descripción general de los hechos
Human Rights Watch centró su investigación en los abusos contra los derechos humanos cometidos después del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, no en las características de la protesta en el campamento, la decisión de cerrarlo o la manera en que se cerró.
Human Rights Watch no ha hecho su propio recuento de las bajas civiles y de las fuerzas de seguridad durante los sucesos. Según las autoridades marroquíes, nueve miembros de las fuerzas de seguridad resultaron muertos durante la operación en el campamento de Gdeim Izik, en la mañana del 8 de noviembre, y otro murió durante los disturbios ocurridos ese día en El Aaiún. La novena persona murió el 17 de noviembre como consecuencia de las heridas recibidas durante los disturbios. Un civil murió debido a las heridas sufridas durante la operación de las fuerzas de seguridad en Gdeim Izik, otro murió atropellado por un vehículo durante los disturbios en El Aaiún. La Fiscalía ordenó una investigación judicial de este último caso, según una declaración del Gobierno.
El 18 de noviembre, Human Rights Watch comunicó a los funcionarios del Ministerio del Interior en Rabat sus pruebas de que las fuerzas de seguridad habían abierto fuego en la ciudad de El Aaiún, hiriendo a civiles, y de otros ataques violentos por parte de miembros de las fuerzas de seguridad contra saharauis, tanto en libertad como detenidos. Al día siguiente, las autoridades marroquíes volvieron a emitir un desmentido y señalaron por escrito a Human Rights Watch que: "Las operaciones de las fuerzas de seguridad durante el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, así como sus operaciones en El Aaiún, se realizaron de conformidad con los procedimientos legales vigentes, respetando estrictamente lo que se requiere de un Estado que respeta el Estado de derecho, y sin que se realizara ni un solo disparo". También señalaron que "las autoridades marroquíes están dispuestas a iniciar investigaciones y los análisis forenses necesarios para esclarecer totalmente la base de estas alegaciones. Es más, aquellas personas que alegan haber sido sometidas a un trato violento, estén o no detenidas, tienen plena libertad para interponer demandas ante los tribunales con el fin de establecer la validez de sus afirmaciones".
El 20 de noviembre, el Gobierno anunció que, partiendo del informe de Human Rights Watch, la fiscalía del Tribunal de Apelaciones de El Aaiún había abierto una investigación acerca de "las alegaciones de personas heridas por disparos de bala" durante los disturbios de El Aaiún.
Human Rights Watch tiene la intención de dar un seguimiento a cualquier investigación oficial así como al trato que reciban las víctimas de abusos que presentan una denuncia.
Las fuerzas de seguridad que participaron en los hechos proceden de varias instituciones. Entre las tropas que intervinieron en el campamento había gendarmes y Fuerzas Auxiliares, según una declaración del Ministerio del Interior. En El Aaiún intervinieron la fuerza policial regular, las unidades especiales anti-motines (groupes d'intervention rapide, GIR) y las Fuerzas Auxiliares. Estas últimas asisten a otros departamentos de las fuerzas de seguridad y no forman parte del Ministerio del Interior.
La misión de investigación de Human Rights Watch identificó los siguientes posibles abusos por parte de las fuerzas de seguridad. Algunas de las personas que hablaron con Human Rights Watch dieron permiso para utilizar sus nombres, mientras que otras pidieron que no se revelaran sus nombres por temor a las represalias.
Abusos durante la detención
Human Rights Watch entrevistó a siete saharauis detenidos después de los eventos violentos del 8 de noviembre y puestos en libertad posteriormente. Todos ellos alegaron que los policías y los gendarmes los habían maltratado durante la detención, lo que incluyó en algunos casos golpearlos hasta dejarlos inconscientes, arrojar orina sobre ellos y amenazarlos de violación. Los abogados que representan a los que siguen detenidos señalaron a Human Rights Watch que al menos un detenido había dicho al juez de instrucción que lo habían violado durante la detención, mientras que otros muchos contaron al juez de instrucción y al fiscal las palizas y otros abusos a los que habían sido presuntamente sometidos durante la detención.
Los testigos entrevistados por Human Rights Watch tenían hematomas graves y otras heridas recientes que sugerían que habían sido golpeados durante la detención.
Los familiares de los detenidos dijeron a Human Rights Watch que las autoridades marroquíes no les habían informado de las detenciones durante varios días y, al 23 de noviembre, las autoridades todavía no les habían permitido visitar a familiares que llevaban hasta dos semanas detenidos, aunque los abogados defensores habían podido entrevistarse con ellos por primera vez ese día. Los retrasos dificultaron que muchas familias pudieran determinar rápidamente el paradero de las personas desaparecidas u obtener información acerca del trato recibido durante la detención.
Human Rights Watch instó a las autoridades a que informen inmediatamente a los familiares cercanos de cada persona detenida, como requiere el artículo 67 del Código de Procedimientos Penales de Marruecos.
Los saharauis recluidos en la prisión de El Aaiún estaban siendo investigados por cargos tales como la formación de una banda criminal con el objetivo de cometer delitos contra las personas y la propiedad, posesión de armas, destrucción de la propiedad pública y participación en la toma de rehenes y el secuestro de personas, en el incendio de edificios, en el uso de la violencia contra miembros de la fuerzas del orden que resultaron en muertos y heridos, así como en encuentros armados.
Ahmed Jadahlou Salem, de 34 años, señaló Human Rights Watch que había llegado al campamento de Gdeim Izik, escenario de las protestas, en la tarde del 7 de noviembre, después de un largo viaje de automóvil desde España. Dijo que en la mañana de la represión policial, los gendarmes que se encontraban en el campamento lo arrestaron y esposaron, y después lo golpearon y patearon con sus botas hasta que perdió el conocimiento. Cuando recobró el conocimiento, seguía en el campamento y los gendarmes volvieron a propinarles varias patadas en el pecho y lo arrojaron después a la parte trasera de un camión:
Nos metieron a unos 30 ó 40 en la parte de atrás del camión de los gendarmes. Todos teníamos las manos esposadas detrás de la espalda. Nos metieron en el camión como si fuéramos ganado; algunos teníamos heridas en la cabeza y todos estábamos sangrando. Estábamos tumbados unos encima de otros, y así nos dejaron durante una o dos horas, mientras nos ordenaban que mantuviéramos la cabeza agachada.
Jadahlou dijo que cuando el camión llegó a El Aiún, sacaron a los hombres arrastrándolos por los pies y los llevaron andando a la gendarmería, mientras les propinaban puñetazos y patadas. Dijo que los encerraron en una habitación que, el 9 de noviembre, albergaba a 72 hombres detenidos. Jadahlou describió a Human Rights Watch cómo sacaron a cada persona de la celda común para interrogarla, y les propinaron patadas y puñetazos por el camino:
En la sala de interrogatorio había quizá seis gendarmes, pero otros entraban y salían todo el tiempo. No había una silla para sentarse y cada pregunta iba acompañada de una patada o una bofetada. Hicieron muchas preguntas: qué hacía en el campamento, por qué queríamos nuestro propio Estado. Me preguntaron por muchas personas por su nombre. Amenazaron con violarme ahí mismo.
Jadahlou dijo que cuando el camión llegó a El Aiún, sacaron a los hombres arrastrándolos por los pies y los llevaron andando a la gendarmería, mientras les propinaban puñetazos y patadas. Dijo que los encerraron en una habitación que, el 9 de noviembre, albergaba a 72 hombres detenidos. Jadahlou describió a Human Rights Watch cómo sacaron a cada persona de la celda común para interrogarla, y le propinaban patadas y puñetazos por el camino:
Otra persona que había estado detenida, Laassiri Salek, de 38 años, dijo a Human Rights Watch que la policía le había detenido alrededor del mediodía del 9 de noviembre en su casa del barrio de Columina Nueva. Señaló a Human Rights Watch que, aunque estaba esposado y con los ojos vendados, está bastante seguro de que lo trasladaron a la comisaría central de la policía de la ciudad. Una vez allí, según dijo, le golpearon durante cinco horas con palos y bastones de madera, lo que le hizo perder el conocimiento en dos ocasiones. La policía lo reanimó arrojándole agua. Dijo que podía oír los gritos de dolor de otros detenidos en las inmediaciones. Después de la larga sesión de golpes, durante la cual varios agentes de policía entraron y salieron, se lo llevaron a la sala de interrogatorio, donde, según dijo, siguieron golpeándole con bastones en la cabeza, la espalda y la zona de los riñones.
Salek señaló a Human Rights Watch que la policía obligó a los detenidos a cantar el himno nacional marroquí, y les golpeaban si no se sabían la letra. La policía les arrojó agua fría y no les proporcionó alimentos durante los primeros dos días. Dijo que, en la noche del 10 de noviembre, la policía ordenó a los detenidos que se pusieran en línea, todavía con los ojos vendados, mientras los agentes corrían hacía ellos y les propinaban duras patadas con sus botas. Salek volvió a perder la conciencia. Cuando la policía le puso en libertad al día siguiente, no podía caminar y tuvieron que sacarle de la comisaría en una silla de ruedas y llevarle a casa en un taxi. Seguía en una silla de ruedas cuando Human Rights Watch lo entrevistó el 16 de noviembre, cinco días después de su puesta en libertad.
Leila Leili, una activista saharaui de 36 años, fue detenida el 9 de noviembre a las puertas de la casa de su padre cerca de la avenida Smara, en el barrio de Lacheicha, después de que la policía encontrara en su bolso un relato de los acontecimientos del día anterior escrito por ella. Dijo a Human Rights Watch que los agentes de policía la llevaron primero a un edificio privado cercano, donde un policía le dio un puñetazo en la cara. La retuvieron allí durante varias horas y después la trasladaron a la comisaría central. Allí se quejó con los agentes de que los policías que la habían arrestado habían dejado en libertad a varios marroquíes armados con cuchillos, pero habían arrestado a todos los civiles saharauis que habían parado. Según recuerda:
Debido a esto [la queja], empezaron a golpearme con palos en la cabeza y la espalda, y a darme patadas. No sé cuántos eran porque seguía con los ojos vendados. Me ordenaron que gritara eslóganes pro marroquíes como "Viva el Rey" y que dijera que era marroquí. Les dije que respetaba a su rey y al pueblo marroquí, pero que yo no era marroquí. Estaban golpeando a otras personas en la misma habitación y obligándolas a decir las mismas cosas.
Leili fue sometida después a un largo interrogatorio acerca de su trabajo como activista, sus viajes a Argelia y España y el trabajo de su asociación y sus miembros. Después del interrogatorio, la hicieron sentarse en un pasillo de la comisaría, donde los agentes que pasaban le propinaban regularmente patadas y golpes. Dijo a Human Rights Watch: Me pusieron en el pasillo y todo el que pasaba me golpeaba. Preguntaban: "¿Qué hace ésta aquí?", y otro respondía: "Dice que no es marroquí", y entonces me pateaban o golpeaban.
Ataques contra hogares saharauis
Human Rights Watch visitó los barrios de Haï Essalam y Colomina Nueva, donde numerosas casas de saharauis habían sido atacadas el 8 y 9 de noviembre por grupos que incluían a miembros de las fuerzas de seguridad y personas con ropa de calle, algunos de los cuales eran aparentemente civiles marroquíes, según los residentes. Las personas entrevistadas describieron cómo los atacantes golpearon a los residentes dentro de sus casas y dañaron sus pertenencias. Según se ha informado, las autoridades han adoptado medidas para compensar a los propietarios por los daños, pero, hasta donde ha podido determinar Human Rights Watch, no han anunciado ningún arresto o cargo contra los civiles marroquíes implicados en los actos de violencia.
Una persona que lleva 30 años residiendo en el barrio de Columina Nueva describió cómo un grupo de civiles marroquíes se reunió frente a su casa, cerca de la calle Moulay Ismaïl, alrededor de las tres de la tarde del 8 de noviembre. Los marroquíes iban acompañados de agentes de policía de paisano, que podían identificarse por el equipo de protección que portaban, y por policías uniformados armados con gases lacrimógenos y pistolas. Los civiles entraron por la fuerza en su casa y lo golpearon en la cabeza con un machete, lo que le dejó inconsciente y con una profunda herida. Su hermano presenció cómo los civiles saqueaban su casa, robaban televisiones, utensilios de cocina y muchos más objetos valiosos, y destruían las ventanas y los muebles.
Alrededor de una docena de hogares saharauis en la calle Moulay Ismaïl o las cercanías fueron invadidos y dañados. A dos calles de lugar, un grupo de unos 40 soldados y agentes de policía invadieron la casa de dos mujeres mayores a las diez y media de la mañana del 8 de noviembre. Las mujeres dijeron que los invasores dispararon proyectiles antimotines con perdigones de plástico contra la casa, dijeron a la familia que saliera y robaron una computadora y joyas.
En uno de estos ataques ocurridos en Columina Nueva, un grupo de civiles marroquíes y policías entró en una casa saharaui a la una y media de la tarde del 8 de noviembre, donde encontró a siete hombres saharauis desarmados ocultos en un pequeño cuarto en la azotea. Cuatro de ellos, a los que Human Rigths Watch entrevistó el 16 de noviembre, dijeron que la policía los atacó, disparando a uno en la parte baja de la pierna izquierda con munición de guerra con una pistola de pequeño calibre, disparando cartuchos de escopeta antimotines con perdigones de plástico contra el grupo provocándoles heridas superficiales y golpeándoles duramente con una pesada bombona de gas butano y palos. Uno de ellos, un hombre de 28 años que ocho días después dijo que todavía no podía mover el brazo derecho debido a la dureza de los golpes, recordó el ataque:
La policía entró por la fuerza a la casa y entró armada, después echaron abajo la puerta de la habitación donde estábamos escondidos. Un policía me golpeó con una bombona de gas butano, levantándola por encima de su cabeza y arrojándomela, primero sobre mi brazo y después sobre mi pie. Nos insultaba y nos decía: "Todos ustedes son del Polisario". Después nos golpearon con palos y nos dispararon. Nos obligaron a ponernos contra la pared y siguieron golpeándonos. Éramos siete [civiles] y había unos nueve policías.
La policía arrestó a los hombres y los llevó a la planta baja de la casa. Por el camino, algunos de los civiles marroquíes que habían entrado en la casa los golpearon, según dijeron después a Human Rights Watch. Los introdujeron en un automóvil y los trasladaron a la Prefectura de Seguridad Nacional, donde los recluyeron durante dos días antes de ponerlos en libertad sin cargos.
Cuando Human Rights Watch visitó el cuarto de azotea el 16 de noviembre, el suelo y las paredes estaban manchados de sangre. Los hombres mostraron a los investigadores los perdigones de plástico y los cartuchos de escopeta para el control de disturbios que, según dijeron, quedaron en el suelo del cuarto después del asalto policial.
Los residentes de algunas calles donde se habían dañado casas el 8 y 9 de noviembre dijeron que, más tarde esa misma semana, los funcionarios del Ministerio del Interior visitaron la zona e hicieron arreglos para proporcionar alguna compensación financiera. El gobernador Mohamed Jelmous también dijo a Human Rights Watch que se estaba indemnizando a los propietarios.
Según más de uno de los testigos entrevistados, durante la mayor parte del 8 de noviembre, la policía impidió el acceso al principal hospital público de El Aaiún, en ciertos casos atacando a los civiles saharauis que buscaban tratamiento para sus heridas. Un trabajador del hospital dijo a Human Rights Watch que presenció un ataque en el que la policía rompió las ventanillas de un taxi que llegó hasta el hospital trasladando a tres saharauis heridos, y golpeó tanto a los hombres heridos como al taxista, antes de dejar al taxista que se fuera y detener a los tres pasajeros. Varios saharauis que habían sido golpeados dijeron que no acudieron al hospital a recibir tratamiento por miedo a que la policía estuviera allí.
Ataque policial a un investigador de Human Rights Watch en la calle
La policía propinó una paliza a Brahim Alansari, asistente de investigación de Human Rights Watch en El Aaiún, en una calle de la ciudad, cuando iba acompañado de John Thorne, corresponsal en Rabat de The National, el diario en lengua inglesa de Abu Dhabi. Alrededor de las nueve de la mañana del 8 de noviembre, en un momento en que los manifestantes estaban arrojando piedras y las fuerzas de seguridad se estaban concentrando en las calles, la policía detuvo a los dos hombres en una calle adyacente detrás del hotel Negjir, en el centro de El Aaiún, y exigió saber qué hacían en el lugar. Después de que Alansari y Thorne les informaran de su nombre y su profesión, los agentes los separaron. Alansari describió lo que sucedió a continuación:
Los policías me rodearon y empezaron a patearme, golpearme con sus bastones y abofetearme. Me preguntaron mi nacionalidad. Cuando me negué a contestarles, aparentemente se enfurecieron y empezaron a golpearme de nuevo. Entonces llegó un oficial superior y me ordenó que respondiera. Dije que no podía hablar mientras me golpeaban. No ordenó a los otros que dejaran de pegarme...
Uno de los policías me llevó donde estaba John [Thorne] sentado en una silla. El policía me obligó a sentarme en el suelo al lado de John y dijo que yo era un perro y que ese era mi sitio. Después de unos 10 ó 20 minutos, algunos policías se acercaron y dijeron al Sr. Thorne que regresara a su hotel y no hiciera ningún trabajo. Después, el hombre con ropa de paisano me pidió que no acompañara al Sr. Thorne ni lo llevara a ningún lado y que debía en cambio irme a casa y no meterme en problemas. Me devolvieron mi teléfono y mi identificación, y le dieron a John su pasaporte, y nos fuimos.
Thorne dijo a Human Rights Watch que pudo ver la paliza desde donde le obligaron a sentarse, a unos cinco metros:
Alrededor de una docena de policías (algunos con uniformes verdes y otros con equipamiento antidisturbios de color azul) rodearon a Brahim y empezaron a golpearlo. No pude ver cuántos policías lo golpearon, pero pude ver que lo golpearon con las manos y los bastones al menos una veintena de veces durante unos cuantos minutos. Después los policías obligaron a Brahim a sentarse a mi lado.
El 23 de noviembre, Human Rights Watch envió una carta a las autoridades marroquíes explicando este incidente y solicitando que se investigara. El 24 de noviembre, el Ministerio del Interior respondió afirmando que había abierto una investigación administrativa y que el Ministerio de Justicia había pedido a la fiscalía de El Aaiún que emprendiera una investigación judicial. Human Rights Watch tiene la intención de informar sobre el resultado de estas investigaciones.
Antecedentes
El origen del conflicto actual sobre el Sahara Occidental se remonta a 1975, cuando España, la antigua potencia colonial, se retiró de la región y Marruecos tomó el control de este territorio desértico escasamente poblado. Desde entonces, Marruecos ha afirmado su soberanía y administrado el Sahara Occidental como si fuera una parte de Marruecos, a pesar de que la ONU no reconoce dicha soberanía y considera al Sahara Occidental como "un territorio sin gobierno propio". El Frente Polisario, el movimiento independentista del Sahara Occidental, libró una guerra contra Marruecos hasta 1991, cuando la ONU promovió un alto el fuego y un acuerdo para la organización de un referendo de autodeterminación para la población del Sahara Occidental.
El referendo no se ha celebrado debido a las objeciones de Marruecos, que rechaza la opción de la independencia y propone en cambio la concesión de cierta autonomía para el Sahara Occidental bajo el control marroquí. El Polisario sigue insistiendo en la celebración de un referendo que incluya la opción de la independencia. Las negociaciones para superar este obstáculo no han dado frutos hasta ahora. Mientras tanto, gran número de marroquíes han emigrado al sur y se han asentado en el Sahara Occidental, donde ahora superan en número a los saharauis originarios de la región.
Bajo el régimen marroquí, la promoción de la independencia se considera un "ataque contra la integridad territorial", sancionable por ley. Aunque no todas las actividades pro independentistas en el Sahara Occidental son de carácter no violento (en algunos casos, los jóvenes han arrojado piedras y cócteles molotov durante los recientes enfrentamientos y han causado daños a la propiedad), las fuerzas de seguridad disuelven sistemáticamente incluso las protestas pacíficas, y los activistas no violentos son sometidos a juicios injustos y penas de cárcel.
Fuente: http://www.hrw.org/es/news/2010/11/26/sahara-occidental-palizas-y-maltrato-por-parte-de-las-fuerzas-de-seguridad-marroqu-e
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
lunes, 6 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
'Con Mohamed VI la corrupción se ha institucionalizado en Marruecos'
Entre el 50 y el 70 por ciento del Ejército de Marruecos está desplegado en Sáhara Occidental y los altos mandos militares del Reino alauí destinados en la antigua colonia española se aprovechan de su posición para "desviar fondos" procedentes de los contratos y para "influir en las decisiones empresariales", según revela un nuevo cable difundido este viernes por el portal Wikileaks.
Asimismo, otro documento indica que la corrupción se ha "institucionalizado" con Mohamed VI y que todas las inversiones extranjeras en Marruecos dependen de la decisión de "tres individuos" que tienen "influencia e intereses comerciales en todos los proyectos estatales importantes", entre los que destaca "el propio Rey".
Un cable calificado como "secreto" y remitido por la Embajada de Estados Unidos en Rabat a la Secretaría de Estado en Washington en agosto de 2008 indica que el Ejército de Marruecos se caracteriza por "la corrupción, la ineficacia burocrática, el bajo nivel de formación de los mandos, la amenaza periódica de radicalización de sus soldados, la marginación política y el despliegue de la mayoría de sus efectivos en el Sáhara Occidental".
Según el cable, "clasificado por el embajador Thomas T. Riley", el Ejército marroquí, que contaba por entonces con alrededor de 200.000 efectivos, es una institución "excesivamente gravosa" que destina entre el 50 y el 70 por ciento de sus efectivos al Sáhara Occidental. Por las fechas en que se emitió el cable, solo estaba operativo "el 40 por ciento de estos efectivos", añade el documento.
El informe secreto indica también que "Marruecos no considera que el Frente Polisario sea una amenaza militar convencional" y que "por lo general se ha abstenido de cometer los clásicos atentados terroristas con bomba". Asimismo, precisa que, "pese a que el espectro ha surgido en algunas ocasiones, no hay indicios de ninguna actividad salafista entre la población indígena saharaui".
Uno de los puntos más duros del cable se refiere a la corrupción, que "es prevalente en todos los niveles de la sociedad marroquí y en el Ejército", en especial "en sus más altos rangos".
"Informaciones creíbles" indican que el teniente general Abdelaziz Benanni (al que se menciona como "inspector general del Mando Militar" y de quien se dice que probablemente sea retirado "pronto" a causa de las "sospechas de corrupción") "está utilizando su posición como comandante del Sector Sur (donde se encuentra el Sáhara Occidental) para desviar fondos procedentes de los contratos militares y para influir en las decisiones empresariales", asegura el cable.
"Hay numerosos rumores según los cuales tiene una gran participación en las pesquerías del Sáhara Occidental", prosigue. "Benanni, al igual que muchos altos mandos militares, tiene una lujosa vivienda familiar que probablemente fue construida con fondos obtenidos mediante sobornos", añade.
"TRES INDIVIDUOS"
Por otra parte, Wikileaks ha hecho público en las últimas horas otro cable secreto, fechado en diciembre de 2009 y remitido por el Consulado de Estados Unidos en Casablanca a la Secretaría de Estado, en el que se asegura que cualquier decisión sobre inversiones extranjeras en Marruecos depende de "tres individuos".
Estos "tres individuos" son un ex viceministro y actual dirigente del gubernamental Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM), Fouad el Himma, amigo personal del monarca; el jefe de la secretaría privada del Rey y principal asesor financiero de éste, Mohamed Munir al Mayidi, y "el propio Rey", Mohamed VI.
"Durante el reinado de Hassan II había prácticas de corrupción, pero ésta se ha vuelto mucho más institucionalizada con el Rey Mohamed VI", añade el cable. "El único tema sobre el que la mayoría de los marroquíes se atreven a rumorear es el referente a la influencia y los intereses comerciales del Rey y de algunos de sus asesores en todos los proyectos estatales importantes", indica el Consulado norteamericano en Casablanca.
Fuente: http://www.europapress.es/internacional/noticia-mohamed-vi-corrupcion-institucionalizado-marruecos-20101203123208.html Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Asimismo, otro documento indica que la corrupción se ha "institucionalizado" con Mohamed VI y que todas las inversiones extranjeras en Marruecos dependen de la decisión de "tres individuos" que tienen "influencia e intereses comerciales en todos los proyectos estatales importantes", entre los que destaca "el propio Rey".
Un cable calificado como "secreto" y remitido por la Embajada de Estados Unidos en Rabat a la Secretaría de Estado en Washington en agosto de 2008 indica que el Ejército de Marruecos se caracteriza por "la corrupción, la ineficacia burocrática, el bajo nivel de formación de los mandos, la amenaza periódica de radicalización de sus soldados, la marginación política y el despliegue de la mayoría de sus efectivos en el Sáhara Occidental".
Según el cable, "clasificado por el embajador Thomas T. Riley", el Ejército marroquí, que contaba por entonces con alrededor de 200.000 efectivos, es una institución "excesivamente gravosa" que destina entre el 50 y el 70 por ciento de sus efectivos al Sáhara Occidental. Por las fechas en que se emitió el cable, solo estaba operativo "el 40 por ciento de estos efectivos", añade el documento.
El informe secreto indica también que "Marruecos no considera que el Frente Polisario sea una amenaza militar convencional" y que "por lo general se ha abstenido de cometer los clásicos atentados terroristas con bomba". Asimismo, precisa que, "pese a que el espectro ha surgido en algunas ocasiones, no hay indicios de ninguna actividad salafista entre la población indígena saharaui".
Uno de los puntos más duros del cable se refiere a la corrupción, que "es prevalente en todos los niveles de la sociedad marroquí y en el Ejército", en especial "en sus más altos rangos".
"Informaciones creíbles" indican que el teniente general Abdelaziz Benanni (al que se menciona como "inspector general del Mando Militar" y de quien se dice que probablemente sea retirado "pronto" a causa de las "sospechas de corrupción") "está utilizando su posición como comandante del Sector Sur (donde se encuentra el Sáhara Occidental) para desviar fondos procedentes de los contratos militares y para influir en las decisiones empresariales", asegura el cable.
"Hay numerosos rumores según los cuales tiene una gran participación en las pesquerías del Sáhara Occidental", prosigue. "Benanni, al igual que muchos altos mandos militares, tiene una lujosa vivienda familiar que probablemente fue construida con fondos obtenidos mediante sobornos", añade.
"TRES INDIVIDUOS"
Por otra parte, Wikileaks ha hecho público en las últimas horas otro cable secreto, fechado en diciembre de 2009 y remitido por el Consulado de Estados Unidos en Casablanca a la Secretaría de Estado, en el que se asegura que cualquier decisión sobre inversiones extranjeras en Marruecos depende de "tres individuos".
Estos "tres individuos" son un ex viceministro y actual dirigente del gubernamental Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM), Fouad el Himma, amigo personal del monarca; el jefe de la secretaría privada del Rey y principal asesor financiero de éste, Mohamed Munir al Mayidi, y "el propio Rey", Mohamed VI.
"Durante el reinado de Hassan II había prácticas de corrupción, pero ésta se ha vuelto mucho más institucionalizada con el Rey Mohamed VI", añade el cable. "El único tema sobre el que la mayoría de los marroquíes se atreven a rumorear es el referente a la influencia y los intereses comerciales del Rey y de algunos de sus asesores en todos los proyectos estatales importantes", indica el Consulado norteamericano en Casablanca.
Fuente: http://www.europapress.es/internacional/noticia-mohamed-vi-corrupcion-institucionalizado-marruecos-20101203123208.html Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
domingo, 28 de noviembre de 2010
Human Rights Watch acusa a Marruecos de tortura
La ONG critica el uso desmesurado de la fuerza por parte de las autoridades marroquíes en el asalto al campamento saharaui de El Aaiún
"Las fuerzas de seguridad marroquíes abusaron y propinaron palizas de manera repetida a los detenidos después de los disturbios el 8 de noviembre en El Aaiún". La ONG Human Rights Watch (HRW) ha emitido este viernes un informe demoledor en el que acusa a Marruecos de torturar a los saharauis arrestados en el Campamento de la Dignidad a principios de mes.
El documento se basa en los testimonios recogidos por sus enviados a la zona, que se han entrevistado con activistas, abogados, miembros del Gobierno y las propias víctimas y familiares.
La mayoría de los detenidos denuncian palizas y uno de los saharauis que aún está en la cárcel, incluso dice afirma haber sido violado. Marruecos niega todas las alegaciones, anuncia una investigación independiente y sigue justificando el uso de la fuerza en defensa propia.
En realidad, el informe presentado por HRW trata de desmontar cualquier comunicación oficial marroquí con testimonios directos de los implicados. La ONG afirma que los días posteriores al asalto cientos de personas fueron detenidas en sus casas y aún quedan en la cárcel más de 100.
Asimismo asegura, citando a activistas por los derechos de los saharauis, que nueve de ellos han sido transferidos a un penitenciario en Rabat donde se enfrentan a un tribunal militar.
El documento explica que tras el desalojo del campamento, la policía marroquí atacó a civiles saharauis y quemaron sus casas y negocios, además de impedir el acceso al tratamiento médico de los heridos.
Rabat justificó el uso de la fuerza al verse amenazado por una revuelta, pero para la enviada de HRW a Oriente Medio y el Norte de África, Sarah Leah Whitson, "las fuerzas de seguridad no pueden justificar de ninguna manera someter a palizas a los presos".
Investigación independiente
La ONG critica el apagón informativo al que sometió Marruecos a los medios extranjeros y cuestiona la cifra oficial de 13 muertos. "Un Gobierno que dice no tener nada que esconder, la mejor manera de demostrarlo es permitiendo a todos los medios y organizaciones no gubernamentales recoger la información que vean necesaria sin ningún tipo de obstáculos", afirman
Pero las investigaciones de HRW indicaban lo contrario, así que, se lo hicieron ver a las autoridades marroquíes.
En una conversación con Interior el 18 de noviembre, la ONG explicó que tenía evidencias fundadas de que las fuerzas de seguridad marroquíes abrieron fuego de manera indiscriminada contra los civiles en el campamento y de que los detenidos fueron torturados. La respuesta por escrito de Rabat fue que el desmantelamiento del campamento se llevó a cabo "cumpliendo con todos los procedimientos legales y sin disparar una sola bala".
Los responsables de la ONG aseguran que en ese mensaje, el Gobierno marroquí comunicó la apertura de una investigación para aclarar los sucedido" y llamando a los testigos y víctimas a que vayan al juzgado a denunciar los hechos. Al parecer, siempre según HRW, la Corte de Apelación de El Aaiún abrió dicha investigación, dirigida por la fiscalía.
"Nos subieron a los camiones como si fuéramos ganado"
Después de los acontecimientos del día 8, HRW entrevistó a siete personas que fueron detenidas y puestas en libertad posteriormente. Según la ONG todos tenían heridas y moratones que indicaban los malos tratos recibidos en la cárcel.
Es el ejemplo de Ahmed Jadahlou Salem, de 34 años: "Los gendarmes nos subieron a la parte trasera de un camión a 30 ó 40 de nosotros. Todos íbamos esposados y con las manos en la espalda. Nos tiraron dentro del furgón como si fuéramos ganado; algunos teníamos heridas en la cabeza y estábamos sangrando. Estábamos amontonados unos encima de los otros y nos dejaron así durante cerca de dos horas, obligándonos a mirar siempre al suelo".
Según Jadahlou, cuando el camión llegó a El Aaiún, los gendarmes sacaron a todos los presos arrastrándolos por los pies mientras les pegaban y daban patadas hasta una sala de interrogatorios.
"En la sala había unos seis gendarmes, pero iban y venían varios más. No había sillas y cada pregunta iba seguida de una patada o de una bofetada. Me preguntaron muchas cosas: qué hcía en el campamento, porque queríamos la independencia. Me preguntaron sobre muchas personas por su nombre y me amenazaron con violarme allí".
Sesiones de palizas
Otro de los detenidos, Laassiri Salek, de 38 años, explicó a la ONG que la policía lo detuvo en su casa de Columina Nueva el 9 de noviembre: "Me llevaron a una comisaría esposado y con la cabeza cubierta". Según él, se trataba de la comisaría principal donde fue golpeado durate cinco horas con palos dejándole inconsciente dos veces.
Según Salek, que estaba en silla de ruedas cuando fue entrevistado, los detenidos eran obligados a cantar el himno marroquí y recibían golpes si no se sabían la letra.
Además, denuncia que los tuvieron sin comer durante dos días y que el 10 de noviembre por la noche los colocaron a todos de pie y en fila con las cabezas tapadas mientras los agentes tomaban carrerilla y corrían hacia ellos dándoles patadas.
Como Salek, Leila Leili, activista de 36 años, fue detenida cuando se dirigía a casa de su padre en Lacheicha el pasado día 9. Los agentes la llevaron primero a un edificio donde permaneció durante varias horas recibiendo golpes en la cara.
Posteriormente fue trasladada a una comisaría, donde quiso denunciar los malos tratos y el hecho de que la policía estuviera deteniendo a todos los saharauis que encontraban a su paso. "Empezaron a pegarme en la cabeza y en la espalda con palos, también me daban patadas. No sé cuántos eran porque tenía la cabeza cubierta. Me ordenaron esperar en el pasillo y cada vez que pasaba un agente me golpeaba".
"También me ordenaron que gritara eslóganes pro marroquíes como 'Larga vida al rey' y me pidieron que dijera que soy marroquí. Entonces les dije que respetaba al rey de Marruecos y a los marroquíes, pero que yo no era marroquí", aseguró.
Fuente: http://www.publico.es/internacional/348685/human-rights-watch-acusa-a-marruecos-de-tortura
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
"Las fuerzas de seguridad marroquíes abusaron y propinaron palizas de manera repetida a los detenidos después de los disturbios el 8 de noviembre en El Aaiún". La ONG Human Rights Watch (HRW) ha emitido este viernes un informe demoledor en el que acusa a Marruecos de torturar a los saharauis arrestados en el Campamento de la Dignidad a principios de mes.
El documento se basa en los testimonios recogidos por sus enviados a la zona, que se han entrevistado con activistas, abogados, miembros del Gobierno y las propias víctimas y familiares.
La mayoría de los detenidos denuncian palizas y uno de los saharauis que aún está en la cárcel, incluso dice afirma haber sido violado. Marruecos niega todas las alegaciones, anuncia una investigación independiente y sigue justificando el uso de la fuerza en defensa propia.
En realidad, el informe presentado por HRW trata de desmontar cualquier comunicación oficial marroquí con testimonios directos de los implicados. La ONG afirma que los días posteriores al asalto cientos de personas fueron detenidas en sus casas y aún quedan en la cárcel más de 100.
Asimismo asegura, citando a activistas por los derechos de los saharauis, que nueve de ellos han sido transferidos a un penitenciario en Rabat donde se enfrentan a un tribunal militar.
El documento explica que tras el desalojo del campamento, la policía marroquí atacó a civiles saharauis y quemaron sus casas y negocios, además de impedir el acceso al tratamiento médico de los heridos.
Rabat justificó el uso de la fuerza al verse amenazado por una revuelta, pero para la enviada de HRW a Oriente Medio y el Norte de África, Sarah Leah Whitson, "las fuerzas de seguridad no pueden justificar de ninguna manera someter a palizas a los presos".
Investigación independiente
La ONG critica el apagón informativo al que sometió Marruecos a los medios extranjeros y cuestiona la cifra oficial de 13 muertos. "Un Gobierno que dice no tener nada que esconder, la mejor manera de demostrarlo es permitiendo a todos los medios y organizaciones no gubernamentales recoger la información que vean necesaria sin ningún tipo de obstáculos", afirman
Pero las investigaciones de HRW indicaban lo contrario, así que, se lo hicieron ver a las autoridades marroquíes.
En una conversación con Interior el 18 de noviembre, la ONG explicó que tenía evidencias fundadas de que las fuerzas de seguridad marroquíes abrieron fuego de manera indiscriminada contra los civiles en el campamento y de que los detenidos fueron torturados. La respuesta por escrito de Rabat fue que el desmantelamiento del campamento se llevó a cabo "cumpliendo con todos los procedimientos legales y sin disparar una sola bala".
Los responsables de la ONG aseguran que en ese mensaje, el Gobierno marroquí comunicó la apertura de una investigación para aclarar los sucedido" y llamando a los testigos y víctimas a que vayan al juzgado a denunciar los hechos. Al parecer, siempre según HRW, la Corte de Apelación de El Aaiún abrió dicha investigación, dirigida por la fiscalía.
"Nos subieron a los camiones como si fuéramos ganado"
Después de los acontecimientos del día 8, HRW entrevistó a siete personas que fueron detenidas y puestas en libertad posteriormente. Según la ONG todos tenían heridas y moratones que indicaban los malos tratos recibidos en la cárcel.
Es el ejemplo de Ahmed Jadahlou Salem, de 34 años: "Los gendarmes nos subieron a la parte trasera de un camión a 30 ó 40 de nosotros. Todos íbamos esposados y con las manos en la espalda. Nos tiraron dentro del furgón como si fuéramos ganado; algunos teníamos heridas en la cabeza y estábamos sangrando. Estábamos amontonados unos encima de los otros y nos dejaron así durante cerca de dos horas, obligándonos a mirar siempre al suelo".
Según Jadahlou, cuando el camión llegó a El Aaiún, los gendarmes sacaron a todos los presos arrastrándolos por los pies mientras les pegaban y daban patadas hasta una sala de interrogatorios.
"En la sala había unos seis gendarmes, pero iban y venían varios más. No había sillas y cada pregunta iba seguida de una patada o de una bofetada. Me preguntaron muchas cosas: qué hcía en el campamento, porque queríamos la independencia. Me preguntaron sobre muchas personas por su nombre y me amenazaron con violarme allí".
Sesiones de palizas
Otro de los detenidos, Laassiri Salek, de 38 años, explicó a la ONG que la policía lo detuvo en su casa de Columina Nueva el 9 de noviembre: "Me llevaron a una comisaría esposado y con la cabeza cubierta". Según él, se trataba de la comisaría principal donde fue golpeado durate cinco horas con palos dejándole inconsciente dos veces.
Según Salek, que estaba en silla de ruedas cuando fue entrevistado, los detenidos eran obligados a cantar el himno marroquí y recibían golpes si no se sabían la letra.
Además, denuncia que los tuvieron sin comer durante dos días y que el 10 de noviembre por la noche los colocaron a todos de pie y en fila con las cabezas tapadas mientras los agentes tomaban carrerilla y corrían hacia ellos dándoles patadas.
Como Salek, Leila Leili, activista de 36 años, fue detenida cuando se dirigía a casa de su padre en Lacheicha el pasado día 9. Los agentes la llevaron primero a un edificio donde permaneció durante varias horas recibiendo golpes en la cara.
Posteriormente fue trasladada a una comisaría, donde quiso denunciar los malos tratos y el hecho de que la policía estuviera deteniendo a todos los saharauis que encontraban a su paso. "Empezaron a pegarme en la cabeza y en la espalda con palos, también me daban patadas. No sé cuántos eran porque tenía la cabeza cubierta. Me ordenaron esperar en el pasillo y cada vez que pasaba un agente me golpeaba".
"También me ordenaron que gritara eslóganes pro marroquíes como 'Larga vida al rey' y me pidieron que dijera que soy marroquí. Entonces les dije que respetaba al rey de Marruecos y a los marroquíes, pero que yo no era marroquí", aseguró.
Fuente: http://www.publico.es/internacional/348685/human-rights-watch-acusa-a-marruecos-de-tortura
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
jueves, 25 de noviembre de 2010
Censura en Marruecos: Medios españoles firman una protesta contra la política informativa de Marruecos en el Sáhara Occidental .
PES.- La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y representantes de los medios de comunicación han suscrito hoy una Declaración en la que manifiestan su enérgica protesta contra la política dictada por Marruecos para la cobertura de la crisis en el Sáhara Occidental por periodistas españoles, en un acto celebrado en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).
La presidenta de la FAPE, Elsa González, dio lectura a la declaración que fue rubricada por los responsables de once de los diecisiete medios firmantes.
La Junta directiva de la FAPE mantendrá mañana una reunión con la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, a la que le hará entrega de la Declaración rubricada hoy. La FAPE trasladará a Jiménez el malestar de los periodistas españoles por los atropellos a la libertad de prensa en la crisis del Sáhara Occidental, la actitud coercitiva de Marruecos y las acusaciones sin fundamento contra medios de comunicación nacionales.
Esta Federación pedirá al Gobierno español que atienda su compromiso con la libertad de prensa y sea mucho más contundente en los mensajes que dirige a su homólogo marroquí para abrir sus fronteras a los medios de comunicación españoles.
También se dirigirá a Jiménez para solicitar los esfuerzos diplomáticos necesarios para la restitución de la credencial de prensa del corresponsal del diario ABC Luis de Vega con plenas garantías para el libre ejercicio de su trabajo.
Desde que esta crisis comenzó, la FAPE ha subrayado en varios comunicados que los atropellos a la libertad de prensa solo deterioran la calidad democrática. También ha hecho llamamientos a la unidad de los periodistas españoles al margen de líneas editoriales, como demuestra esta declaración.
Declaración de la FAPE y medios de comunicación españoles ante la política informativa de Marruecos respecto al Sáhara Occidental
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y medios de comunicación españoles declaran:
. La política dictada por Marruecos para la cobertura por los periodistas españoles de los acontecimientos en el Sáhara Occidental constituye un grave atentado contra la libertad de prensa.
. Los recientes atropellos al libre ejercicio profesional de los periodistas españoles no solo perjudican a nuestro colectivo, sino que también suponen un serio menoscabo del derecho de la ciudadanía a recibir información independiente.
. Las críticas de las autoridades marroquíes, empleando calificativos como “odiosos” y “racistas” para dirigirse a los medios de comunicación españoles, constituyen una agresión contra sus periodistas y suscitan la animadversión de los ciudadanos marroquíes.
. El modelo elegido por Marruecos para permitir la cobertura del conflicto del Sáhara Occidental a medios españoles constituye un veto inadmisible en un país democrático como España, que hace gala de un periodismo riguroso y de calidad.
. El hostigamiento mostrado por las autoridades marroquíes hacia la prensa española no puede entenderse sino como una campaña de acoso que pone en peligro la seguridad de los periodistas españoles que cubren la actualidad del país vecino.
. El mantenimiento de las restricciones a la prensa española hace necesario que el Gobierno intensifique sus gestiones con Marruecos para que Rabat autorice el acceso de los periodistas al Sáhara Occidental, en cumplimiento de las normas internacionales sobre la libertad de información.
Suscriben: Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) El País. El Mundo. Abc. Público. El Periódico de Catalunya. La Vanguardia. La Razón. La Gaceta. Canarias 7. 20 Minutos. Qué!. Diario Crítico. Cadena SER. Cadena COPE. Onda Cero. Cuatro y CNN+. La Sexta.
Fuente: http://www.periodistas-es.org/medios-de-comunicacion/censura-en-marruecos-medios-espanoles-firman-una-protesta-contra-la-politica-informativa-de-marruecos-en-el-sahara-occidental Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
La presidenta de la FAPE, Elsa González, dio lectura a la declaración que fue rubricada por los responsables de once de los diecisiete medios firmantes.
La Junta directiva de la FAPE mantendrá mañana una reunión con la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, a la que le hará entrega de la Declaración rubricada hoy. La FAPE trasladará a Jiménez el malestar de los periodistas españoles por los atropellos a la libertad de prensa en la crisis del Sáhara Occidental, la actitud coercitiva de Marruecos y las acusaciones sin fundamento contra medios de comunicación nacionales.
Esta Federación pedirá al Gobierno español que atienda su compromiso con la libertad de prensa y sea mucho más contundente en los mensajes que dirige a su homólogo marroquí para abrir sus fronteras a los medios de comunicación españoles.
También se dirigirá a Jiménez para solicitar los esfuerzos diplomáticos necesarios para la restitución de la credencial de prensa del corresponsal del diario ABC Luis de Vega con plenas garantías para el libre ejercicio de su trabajo.
Desde que esta crisis comenzó, la FAPE ha subrayado en varios comunicados que los atropellos a la libertad de prensa solo deterioran la calidad democrática. También ha hecho llamamientos a la unidad de los periodistas españoles al margen de líneas editoriales, como demuestra esta declaración.
Declaración de la FAPE y medios de comunicación españoles ante la política informativa de Marruecos respecto al Sáhara Occidental
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y medios de comunicación españoles declaran:
. La política dictada por Marruecos para la cobertura por los periodistas españoles de los acontecimientos en el Sáhara Occidental constituye un grave atentado contra la libertad de prensa.
. Los recientes atropellos al libre ejercicio profesional de los periodistas españoles no solo perjudican a nuestro colectivo, sino que también suponen un serio menoscabo del derecho de la ciudadanía a recibir información independiente.
. Las críticas de las autoridades marroquíes, empleando calificativos como “odiosos” y “racistas” para dirigirse a los medios de comunicación españoles, constituyen una agresión contra sus periodistas y suscitan la animadversión de los ciudadanos marroquíes.
. El modelo elegido por Marruecos para permitir la cobertura del conflicto del Sáhara Occidental a medios españoles constituye un veto inadmisible en un país democrático como España, que hace gala de un periodismo riguroso y de calidad.
. El hostigamiento mostrado por las autoridades marroquíes hacia la prensa española no puede entenderse sino como una campaña de acoso que pone en peligro la seguridad de los periodistas españoles que cubren la actualidad del país vecino.
. El mantenimiento de las restricciones a la prensa española hace necesario que el Gobierno intensifique sus gestiones con Marruecos para que Rabat autorice el acceso de los periodistas al Sáhara Occidental, en cumplimiento de las normas internacionales sobre la libertad de información.
Suscriben: Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) El País. El Mundo. Abc. Público. El Periódico de Catalunya. La Vanguardia. La Razón. La Gaceta. Canarias 7. 20 Minutos. Qué!. Diario Crítico. Cadena SER. Cadena COPE. Onda Cero. Cuatro y CNN+. La Sexta.
Fuente: http://www.periodistas-es.org/medios-de-comunicacion/censura-en-marruecos-medios-espanoles-firman-una-protesta-contra-la-politica-informativa-de-marruecos-en-el-sahara-occidental Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
lunes, 22 de noviembre de 2010
¡LADRONES! las fuerzas marroquíes de represión, el saqueo y el robo de las casas de los saharauis
LADRONES
Las fuerzas marroquíes de represión, el saqueo y el robo de las casas de los saharauis Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
sábado, 20 de noviembre de 2010
Human Rights constata palizas y abusos en el Sáhara
«La controversia sobre el número de muertos distrae sobre las auténticas violaciones de derechos humanos que han tenido lugar en el Sáhara». Peter Bouckaert, director de Emergencias de Human Rights Watch (HRW), ha sido la primera fuente independiente que ha podido desplazarse a El Aaiún para investigar sobre el terreno la crisis desatada en el Sáhara Occidental. Según sus conclusiones, que ha analizado en una entrevista en Rabat con este diario, no ha habido «decenas de muertos» como asegura el Frente Polisario, pero sí detenciones masivas y agresiones brutales por parte de las fuerzas de seguridad.
.Bouckaert, que se ha reunido con oficiales y civiles marroquíes, activistas saharauis y personas que participaron en el campamento, corrobora las cifras de muertos que ha dado Rabat -dos civiles y once agentes-, ya que «no tenemos nada que apoye las afirmaciones de que han muerto docenas de personas». Sin embargo, asegura que «la actitud oficial marroquí es que, como sólo murieron dos civiles, no hubo violaciones de los derechos humanos, y eso es falso».
Los saharauis con los que ha hablado Bouckaert habían sido brutalmente agredidos «hasta el punto de perder la consciencia, incluso mujeres. Hay gente a la que le han orinado encima, algunos tenían heridas graves y no se les permitía tratamiento médico, incluso heridas de bala». Al menos, un detenido asegura haber sido violado en la comisaría.
HRW corrobora las alegaciones de los activistas de que muchas casas de saharauis fueron asaltadas y saqueadas por civiles marroquíes apoyados por la Policía, que dieron palizas a sus habitantes y detuvieron a los hombres. «En una casa, después de pegar a un grupo de siete hombres, dispararon a uno de ellos en la pierna y a otro le destrozaron un brazo con una bombona de butano», asegura Bouackaert
Fuente: http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20101119/politica/human-rights-constata-palizas-20101119.html Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
.Bouckaert, que se ha reunido con oficiales y civiles marroquíes, activistas saharauis y personas que participaron en el campamento, corrobora las cifras de muertos que ha dado Rabat -dos civiles y once agentes-, ya que «no tenemos nada que apoye las afirmaciones de que han muerto docenas de personas». Sin embargo, asegura que «la actitud oficial marroquí es que, como sólo murieron dos civiles, no hubo violaciones de los derechos humanos, y eso es falso».
Los saharauis con los que ha hablado Bouckaert habían sido brutalmente agredidos «hasta el punto de perder la consciencia, incluso mujeres. Hay gente a la que le han orinado encima, algunos tenían heridas graves y no se les permitía tratamiento médico, incluso heridas de bala». Al menos, un detenido asegura haber sido violado en la comisaría.
HRW corrobora las alegaciones de los activistas de que muchas casas de saharauis fueron asaltadas y saqueadas por civiles marroquíes apoyados por la Policía, que dieron palizas a sus habitantes y detuvieron a los hombres. «En una casa, después de pegar a un grupo de siete hombres, dispararon a uno de ellos en la pierna y a otro le destrozaron un brazo con una bombona de butano», asegura Bouackaert
Fuente: http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20101119/politica/human-rights-constata-palizas-20101119.html Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
sábado, 6 de noviembre de 2010
El juicio contra los activistas saharauis acaba con actos violentos y dos periodistas agredidos
EFE Ain Sbaa (Marruecos) 05/11/2010
Abogados marroquíes y partidarios de la marroquinidad del Sahara agitan banderas de su país delante de la sala del Tribunal de Primera Instancia de Ain Sbaa (Casablanca). Dos periodistas españoles han sido agredidos y retenidos en una sala de dicho tribunal durante la vista del juicio contra siete activistas saharauis.EFE
Un juicio contra siete activistas en un tribunal en Casablanca derivó hoy en una auténtica batalla campal entre marroquíes y saharauis, en la que dos periodistas españoles fueron agredidos por parte del público, como pudo atestiguar EFE.
Cuarenta minutos antes del inicio de la vista, a las 13.50 hora local y GMT, la sala del Tribunal de Primera Instancia de Ain Sbaa (Casablanca) se había llenado ya de ciudadanos y abogados pro marroquíes con banderas y retratos del rey Mohamed VI, que apenas dejaban sitio para los observadores, la prensa y los propios acusados.
Entre gritos que reivindicaban la marroquinidad del Sahara Occidental, el público esperaba la llegada de los siete activistas, acusados de "atentar contra la seguridad interna del Estado" después de un viaje en octubre del año pasado a Argel y a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf.
Con la llegada de tres de los activistas, presos en la prisión de Salé y que entraron haciendo el signo de la victoria y reclamando la "libertad del pueblo saharaui", se desencadenaron los altercados, en los que participaron también letrados marroquíes, algunos de los cuales llevaban banderas colgadas al cuello.
El corresponsal de Televisión Española (TVE), Antonio Parreño, y el de la cadena de radio SER, Eduardo Marín, fueron agredidos por decenas de personas al intentar sacar fotografías, tal y como estaba haciendo el resto de asistentes a la vista oral, la primera después de que el juicio se aplazara ya una vez el pasado 15 de octubre.
"Marroquíes exaltados me dieron varios puñetazos y patadas y un grupo de agentes de paisano me protegió de la turba para sacarme del lugar, tras lo cual se me tomó declaración policial", dijo a Efe Parreño.
Por su parte, el corresponsal de la SER, que en el incidente acabó con el labio partido, estuvo retenido durante una hora y media en otra de las dependencias del tribunal, donde los agentes, según su relato, le borraron las fotos, le registraron el ordenador y le tomaron declaración.
Mientras, algunos de los acusados, familiares y observadores internacionales -incluidos miembros del Consejo General de la Abogacía Española- fueron trasladados a una sala adjunta, y denunciaron que los agentes les impidieron salir "alegando razones de seguridad".
"Nos han retenido ilegalmente", dijo a EFE el letrado Luis Mangrané, según el cual la policía requisó además seis o siete cámaras de los observadores para borrar cualquier foto de los incidentes.
El cónsul español en Casablanca, Carlos de Lojendio, acudió más tarde a Ain Sbaa para interesarse por la situación de Parreño y Marín y por la de los observadores, quienes tras conseguir salir de la sala, decidieron permanecer junto al grupo de saharauis.
"(Los observadores) podrían venirse conmigo tranquilamente y han dicho que no porque quieren salir con los saharauis", declaró a EFE el cónsul español.
Los primeros saharauis comenzaron a salir hacia las 17.15 hora local y GMT, ante la presencia de grupos de pro marroquíes que les increparon y enseñaron carteles en los que se podía leer "Queremos Ceuta y Melilla".
Esos mismos agitadores recriminaron a los observadores y periodistas españoles su "desconocimiento sobre la realidad marroquí", les acusaron de estar pagados por los servicios de inteligencia del Frente Polisario y lanzaron gritos como "Vivan los vascos" o "Idos a cubrir el conflicto vasco".
Entre tanto, el presidente de la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de los Derechos Humanos (ASVDH), Brahim Dahan, el vicepresidente de CODESA -ONG presidida por Aminatu Haidar-, Ali Salem Tamek, y el activista Ahmed Naciri fueron trasladados de nuevo a la cárcel de Salé.
En el proceso abierto contra ellos, aplazado ahora hasta el próximo 14 de diciembre, se les acusa de "atentar contra la seguridad interna del Estado", por lo que los siete acusados -cuatro de ellos están en libertad provisional- podrían recibir penas de hasta cinco años de cárcel.
Fuente: http://www.publico.es/agencias/efe/345252/el-juicio-contra-los-activistas-saharauis-acaba-con-actos-violentos-y-dos-periodistas-agredidos
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Abogados marroquíes y partidarios de la marroquinidad del Sahara agitan banderas de su país delante de la sala del Tribunal de Primera Instancia de Ain Sbaa (Casablanca). Dos periodistas españoles han sido agredidos y retenidos en una sala de dicho tribunal durante la vista del juicio contra siete activistas saharauis.EFE
Un juicio contra siete activistas en un tribunal en Casablanca derivó hoy en una auténtica batalla campal entre marroquíes y saharauis, en la que dos periodistas españoles fueron agredidos por parte del público, como pudo atestiguar EFE.
Cuarenta minutos antes del inicio de la vista, a las 13.50 hora local y GMT, la sala del Tribunal de Primera Instancia de Ain Sbaa (Casablanca) se había llenado ya de ciudadanos y abogados pro marroquíes con banderas y retratos del rey Mohamed VI, que apenas dejaban sitio para los observadores, la prensa y los propios acusados.
Entre gritos que reivindicaban la marroquinidad del Sahara Occidental, el público esperaba la llegada de los siete activistas, acusados de "atentar contra la seguridad interna del Estado" después de un viaje en octubre del año pasado a Argel y a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf.
Con la llegada de tres de los activistas, presos en la prisión de Salé y que entraron haciendo el signo de la victoria y reclamando la "libertad del pueblo saharaui", se desencadenaron los altercados, en los que participaron también letrados marroquíes, algunos de los cuales llevaban banderas colgadas al cuello.
El corresponsal de Televisión Española (TVE), Antonio Parreño, y el de la cadena de radio SER, Eduardo Marín, fueron agredidos por decenas de personas al intentar sacar fotografías, tal y como estaba haciendo el resto de asistentes a la vista oral, la primera después de que el juicio se aplazara ya una vez el pasado 15 de octubre.
"Marroquíes exaltados me dieron varios puñetazos y patadas y un grupo de agentes de paisano me protegió de la turba para sacarme del lugar, tras lo cual se me tomó declaración policial", dijo a Efe Parreño.
Por su parte, el corresponsal de la SER, que en el incidente acabó con el labio partido, estuvo retenido durante una hora y media en otra de las dependencias del tribunal, donde los agentes, según su relato, le borraron las fotos, le registraron el ordenador y le tomaron declaración.
Mientras, algunos de los acusados, familiares y observadores internacionales -incluidos miembros del Consejo General de la Abogacía Española- fueron trasladados a una sala adjunta, y denunciaron que los agentes les impidieron salir "alegando razones de seguridad".
"Nos han retenido ilegalmente", dijo a EFE el letrado Luis Mangrané, según el cual la policía requisó además seis o siete cámaras de los observadores para borrar cualquier foto de los incidentes.
El cónsul español en Casablanca, Carlos de Lojendio, acudió más tarde a Ain Sbaa para interesarse por la situación de Parreño y Marín y por la de los observadores, quienes tras conseguir salir de la sala, decidieron permanecer junto al grupo de saharauis.
"(Los observadores) podrían venirse conmigo tranquilamente y han dicho que no porque quieren salir con los saharauis", declaró a EFE el cónsul español.
Los primeros saharauis comenzaron a salir hacia las 17.15 hora local y GMT, ante la presencia de grupos de pro marroquíes que les increparon y enseñaron carteles en los que se podía leer "Queremos Ceuta y Melilla".
Esos mismos agitadores recriminaron a los observadores y periodistas españoles su "desconocimiento sobre la realidad marroquí", les acusaron de estar pagados por los servicios de inteligencia del Frente Polisario y lanzaron gritos como "Vivan los vascos" o "Idos a cubrir el conflicto vasco".
Entre tanto, el presidente de la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de los Derechos Humanos (ASVDH), Brahim Dahan, el vicepresidente de CODESA -ONG presidida por Aminatu Haidar-, Ali Salem Tamek, y el activista Ahmed Naciri fueron trasladados de nuevo a la cárcel de Salé.
En el proceso abierto contra ellos, aplazado ahora hasta el próximo 14 de diciembre, se les acusa de "atentar contra la seguridad interna del Estado", por lo que los siete acusados -cuatro de ellos están en libertad provisional- podrían recibir penas de hasta cinco años de cárcel.
Fuente: http://www.publico.es/agencias/efe/345252/el-juicio-contra-los-activistas-saharauis-acaba-con-actos-violentos-y-dos-periodistas-agredidos
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
viernes, 29 de octubre de 2010
Marruecos expulsa a la cadena Al Yazira por su cobertura del conflicto del Sáhara
Rabat acusa a la emisora de "perjudicar la cuestión de la territorialidad nacional".
Marruecos ha retirado hoy la autorización para operar en el país a la cadena Al Yazira, según han confirmado fuentes de la cadena basada en Qatar a EL PAÍS.
El Ministerio de Comunicación marroquí, en una nota reproducida por la agencia de noticias MAP, acusa a la cadena de "falta de objetividad" y de "alterar seriamente la imagen de Marruecos y de perjudicar manifiestamente sus intereses superiores, encabezados por la cuestión de la territorialidad nacional". Así, Rabat expresa su disconformidad con los reportajes e informaciones emitidos por la cadena de información en relación al conflicto del Sáhara . La nota, en la que califica el trabajo periodístico de Al Yazira como "irresponsable", también acusa a la televisión de "minimizar los esfuerzos de Marruecos" en materias como el desarrollo, "de perjudicar los grandes proyectos y caminos de reforma y de minimizar conscientemente sus logros y avances en materia de la consagración de la democracia y el arraigamiento de los Derechos Humanos".
La cadena, según las mismas fuentes, "no ha recibido ninguna justificación directa sobre esta decisión" por parte de Rabat. La propia cadena informa que una fuente gubernamental marroquí les ha asegurado que se debe "a la manera que manejan los temas islamistas y del Sáhara Occidental". El equipo de cinco corresponsales, de los cuales cuatro son marroquíes, ya se vio mermado hace unos meses cuando dos de ellos no pudieron renovar su permiso para trabajar como informadores en Marruecos. Rabat actuó, en esa ocasión, de la misma manera que lo ha hecho hoy, sin justificar la medida.
No es la primera vez que Al Yazira tiene problemas para informar en Marruecos. En junio de 2008, el director de la cadena en Rabat, Hassan Rachidi, se le retiró la autorización para trabajar y fue condenado a pagar unos 4.000 euros de multa por difundir una falsa noticia sobre la muerte de dos manifestantes.
La cadena Al Yazira, especializada en información, tiene una audiencia estimada de unos 50 millones de espectadores en todo el mundo. Los reportajes, debates y entrevistas (muchas veces a los opositores a los gobiernos árabes), no ha dejado indiferente a las autoridades, y ha tenido múltiples problemas para trabajar en países como Irán, Arabia Saudi, Bahrain O Irak.
Fuente: El Pais
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Marruecos ha retirado hoy la autorización para operar en el país a la cadena Al Yazira, según han confirmado fuentes de la cadena basada en Qatar a EL PAÍS.
El Ministerio de Comunicación marroquí, en una nota reproducida por la agencia de noticias MAP, acusa a la cadena de "falta de objetividad" y de "alterar seriamente la imagen de Marruecos y de perjudicar manifiestamente sus intereses superiores, encabezados por la cuestión de la territorialidad nacional". Así, Rabat expresa su disconformidad con los reportajes e informaciones emitidos por la cadena de información en relación al conflicto del Sáhara . La nota, en la que califica el trabajo periodístico de Al Yazira como "irresponsable", también acusa a la televisión de "minimizar los esfuerzos de Marruecos" en materias como el desarrollo, "de perjudicar los grandes proyectos y caminos de reforma y de minimizar conscientemente sus logros y avances en materia de la consagración de la democracia y el arraigamiento de los Derechos Humanos".
La cadena, según las mismas fuentes, "no ha recibido ninguna justificación directa sobre esta decisión" por parte de Rabat. La propia cadena informa que una fuente gubernamental marroquí les ha asegurado que se debe "a la manera que manejan los temas islamistas y del Sáhara Occidental". El equipo de cinco corresponsales, de los cuales cuatro son marroquíes, ya se vio mermado hace unos meses cuando dos de ellos no pudieron renovar su permiso para trabajar como informadores en Marruecos. Rabat actuó, en esa ocasión, de la misma manera que lo ha hecho hoy, sin justificar la medida.
No es la primera vez que Al Yazira tiene problemas para informar en Marruecos. En junio de 2008, el director de la cadena en Rabat, Hassan Rachidi, se le retiró la autorización para trabajar y fue condenado a pagar unos 4.000 euros de multa por difundir una falsa noticia sobre la muerte de dos manifestantes.
La cadena Al Yazira, especializada en información, tiene una audiencia estimada de unos 50 millones de espectadores en todo el mundo. Los reportajes, debates y entrevistas (muchas veces a los opositores a los gobiernos árabes), no ha dejado indiferente a las autoridades, y ha tenido múltiples problemas para trabajar en países como Irán, Arabia Saudi, Bahrain O Irak.
Fuente: El Pais
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
martes, 26 de octubre de 2010
Marruecos impide la entrada en El Aaiún a siete periodistas españoles
MUNDO. Los siete periodistas de medios españoles pretendían viajar a El Aaiún para cubrir la muerte el pasado domingo de un adolescente de 15 años a las puertas de un campamento saharaui. La aerolínea Royal Air Maroc dice que alguien anuló sus billetes.
Sin dar ningún tipo de explicación, la aerolínea Royal Air Maroc ha impedido este lunes viajar a El Aaiún a siete periodistas de medios españoles, uno de ellos de nacionalidad marroquí, para cubrir la muerte el pasado domingo de un adolescente de 14 años en un campamento saharaui. A pesar de que todos los reporteros tenían la acreditación oficial de prensa expedida por el Ministerio de Comunicación de Marruecos, a ninguno se le permitió embarcar.
La única explicación que recibieron por parte de la aerolínea es que "alguien" había anulado sus billetes y que no había plazas libres. La compañía aérea les ofreció como alternativa esperar hasta el próximo jueves un vuelo que solo cuenta con dos plazas libres.
Fuente: http://www.cope.es/mundo/26-10-10--marruecos-impide-la-entrada-en-el-aaiun-a-siete-periodistas-espanoles-221680-1
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Sin dar ningún tipo de explicación, la aerolínea Royal Air Maroc ha impedido este lunes viajar a El Aaiún a siete periodistas de medios españoles, uno de ellos de nacionalidad marroquí, para cubrir la muerte el pasado domingo de un adolescente de 14 años en un campamento saharaui. A pesar de que todos los reporteros tenían la acreditación oficial de prensa expedida por el Ministerio de Comunicación de Marruecos, a ninguno se le permitió embarcar.
La única explicación que recibieron por parte de la aerolínea es que "alguien" había anulado sus billetes y que no había plazas libres. La compañía aérea les ofreció como alternativa esperar hasta el próximo jueves un vuelo que solo cuenta con dos plazas libres.
Fuente: http://www.cope.es/mundo/26-10-10--marruecos-impide-la-entrada-en-el-aaiun-a-siete-periodistas-espanoles-221680-1
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
lunes, 25 de octubre de 2010
El Ejército marroquí asesina a tiros a un niño saharaui de 14 años e hiere a su hermano
Antes era mi hijo, ahora lo es de todo el pueblo". La madre de Elgarhi Nayem Foidal llora a estas horas la muerte de su hijo pequeño, quien con sólo 14 años se ha convertido en mártir. Así le llaman desde que la noticia de su muerte corrió la tarde del domingo en El Aaiún como la pólvora. Soldados marroquíes ametrallaron el vehículo en el que intentaba acceder, junto a otras siete personas, al campamento de protesta Agdaym Izik
Los ocupantes del vehículo no pararon cuando les dieron el alto y los soldados abrieron fuego. Ghari Zubeir; hermano del menor fallcido, se debate entre la vida y la muerte debido a las heridas de bala en hombro y espalda, un dolor insoportable para una madre que, no obstante, anegada por las lágrimas, aún proclama: "Esto nos va a dar mas fuerzas para luchar".
Hoy ha perdido un hijo, al pequeño de un total de siete, un niño de sólo 14 años, "muy educado y buen estudiante"; otro, está herido de gravedad y un tercero en la cárcel desde que se montó el campamento. Su llanto es desconsolado, pero esta mujer saharaui, arropada por otras mujeres, tiene las ideas muy claras: "Son víctimas de la represión marrroquí, empezaron con piedras y han llegado a las balas, son unos asesinos".
La hermana de Elgarhi también muestra esa fortaleza tan característica de la mujer saharaui. "Estamos orgullosos de que sea un mártir y pedimos a la Unión Europea y a la ONU que vengan a ayudarnos, mi hermano no es el único, cada dia hay más víctimas".
Estamos en la casa familiar, donde el dolor casi se puede palpar con las manos. El padre y el tío de Elgarhi han intentado acceder al hospital, pero sólo les dicen que ha muerto en un accidente y no les permiten entrar a ver a los demás heridos. Hay mujeres que también han intentado entrar y las han golpeado. En ese momento, la madre de Elgarhi vuelve a hablar: "No voy a permitir que mientan, lucharé hasta el final para que reconozcan que han sido ellos quienes mataron a mi hijo".
Es una familia de activistas. Otro hermano mayor de Elgarhi está en la cárcel desde el primer día que regresó del campamento de protesta, montado a las afueras de la ciudad de El Aaiún. Cuando el gobernador marroquí acude a la casa familiar para verles, no le dejan entrar. "Usted no es bienvenido", le dicen.
Los familiares y amigos de Elgarhi y de los jóvenes heridos aseguran que si ellos no pararon cuando les dieron el alto en el control militar fue porque, normalmente, cuando se detienen, les obligan a bajar del coche, les golpean y les quitan todo lo que llevan en el vehículo.
Las calles de El Aaiún se notan más vacías. Se nota que son miles los que se han ido al campamento. La Avenida Smara está desierta, cuando lo habitual es encontrar allí a decenas de saharauis paseando. Las carnicerías, las tiendas, los locutorios. Todo está vacío, es como una ciudad fantasma.
Los otros heridos en el ametrallamiento son Alaoui Lagdaf, Dawdi Ahmed, Salek Filali y Abderrahman Hummid, todos ellos con heridas de diversa consideración. Fueron llevados al hospital Hassan El Mehdi de El Aaiún, pero cuando estaban llegando una contraorden obligó a las ambulancias a dar media vuelta para llevarlos al hospital militar, donde la Policía impide el acceso a los familiares.
Fuente: Guinguinbali
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Los ocupantes del vehículo no pararon cuando les dieron el alto y los soldados abrieron fuego. Ghari Zubeir; hermano del menor fallcido, se debate entre la vida y la muerte debido a las heridas de bala en hombro y espalda, un dolor insoportable para una madre que, no obstante, anegada por las lágrimas, aún proclama: "Esto nos va a dar mas fuerzas para luchar".
Hoy ha perdido un hijo, al pequeño de un total de siete, un niño de sólo 14 años, "muy educado y buen estudiante"; otro, está herido de gravedad y un tercero en la cárcel desde que se montó el campamento. Su llanto es desconsolado, pero esta mujer saharaui, arropada por otras mujeres, tiene las ideas muy claras: "Son víctimas de la represión marrroquí, empezaron con piedras y han llegado a las balas, son unos asesinos".
La hermana de Elgarhi también muestra esa fortaleza tan característica de la mujer saharaui. "Estamos orgullosos de que sea un mártir y pedimos a la Unión Europea y a la ONU que vengan a ayudarnos, mi hermano no es el único, cada dia hay más víctimas".
Estamos en la casa familiar, donde el dolor casi se puede palpar con las manos. El padre y el tío de Elgarhi han intentado acceder al hospital, pero sólo les dicen que ha muerto en un accidente y no les permiten entrar a ver a los demás heridos. Hay mujeres que también han intentado entrar y las han golpeado. En ese momento, la madre de Elgarhi vuelve a hablar: "No voy a permitir que mientan, lucharé hasta el final para que reconozcan que han sido ellos quienes mataron a mi hijo".
Es una familia de activistas. Otro hermano mayor de Elgarhi está en la cárcel desde el primer día que regresó del campamento de protesta, montado a las afueras de la ciudad de El Aaiún. Cuando el gobernador marroquí acude a la casa familiar para verles, no le dejan entrar. "Usted no es bienvenido", le dicen.
Los familiares y amigos de Elgarhi y de los jóvenes heridos aseguran que si ellos no pararon cuando les dieron el alto en el control militar fue porque, normalmente, cuando se detienen, les obligan a bajar del coche, les golpean y les quitan todo lo que llevan en el vehículo.
Las calles de El Aaiún se notan más vacías. Se nota que son miles los que se han ido al campamento. La Avenida Smara está desierta, cuando lo habitual es encontrar allí a decenas de saharauis paseando. Las carnicerías, las tiendas, los locutorios. Todo está vacío, es como una ciudad fantasma.
Los otros heridos en el ametrallamiento son Alaoui Lagdaf, Dawdi Ahmed, Salek Filali y Abderrahman Hummid, todos ellos con heridas de diversa consideración. Fueron llevados al hospital Hassan El Mehdi de El Aaiún, pero cuando estaban llegando una contraorden obligó a las ambulancias a dar media vuelta para llevarlos al hospital militar, donde la Policía impide el acceso a los familiares.
Fuente: Guinguinbali
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
HRW denuncia abusos en detenciones en Marruecos en marco ley antiterrorista
Rabat, 25 oct (EFE).- La organización Human Rights Watch (HRW) denunció hoy en Rabat que, en el marco de la ley antiterrorista, Marruecos practica detenciones ilegales y secretas que no cumplen con sus propios protocolos ni con las convenciones internacionales.
HRW hizo estas acusaciones en la presentación del informe "Deje de buscar a su hijo. Detenciones ilegales bajo la ley antiterrorista", en el que se recogen testimonios de varias víctimas de esas prácticas entre 2007 y 2010 y de sus familiares.
Según sus relatos, fueron detenidas por agentes de paisano, que no se identificaron ni les explicaron el motivo del arresto, y conducidas, con los ojos tapados, a centros clandestinos de detención, donde permanecieron recluidas hasta cuatro o cinco semanas.
Según el director de investigación de HRW en Oriente Medio y Norte de África, Eric Goldstein, la mayoría de los entrevistados sostiene que les detuvieron agentes de la agencia nacional de inteligencia, que en la legislación marroquí no tiene competencia para detener preventivamente a sospechosos.
Asimismo, los detenidos señalan su creencia de que el lugar al que les condujeron está situado dentro o cerca de la sede de la agencia de inteligencia en Temara, a las afueras de Rabat, aunque las autoridades niegan que allí exista un centro de detención.
Muchos de los entrevistados denunciaron además que, antes de ser llevados a una comisaría ordinaria donde les fue presentada una declaración para que la firmaran, sufrieron torturas y no se les permitió comunicarse con sus familiares ni abogados.
"Estas desapariciones no se parecen a las de los años de plomo (como se conoce una parte del reinado del anterior monarca marroquí, Hasán II), ahora los detenidos reaparecen a las cuatro o cinco semanas, pero la falta de respeto por las leyes es igual de grave", apuntó Goldstein.
En sus intervenciones, algunos activistas y familiares añadieron que, en Marruecos, las prácticas denunciadas no se limitan a la aplicación de la ley antiterrorista, sino que se producen también en procesos de otro tipo, como los que conciernen a activistas bereberes, saharauis o partidarios del laicismo.
El informe presentado por HRW incluye una respuesta del Gobierno marroquí, en la que éste niega las acusaciones y las considera "no creíbles".
En respuesta, la organización efectúa una serie de recomendaciones a las autoridades de Marruecos, que adoptó la actual ley antiterrorista 12 días después de que Casablanca sufriera, en mayo de 2003, unos atentados suicidas en los que murieron 45 personas.
Entre otros consejos, HRW insta a Marruecos a ratificar el protocolo opcional de la Declaración Internacional contra la Tortura, que permitiría visitas regulares de observadores internacionales.
"Una sociedad se mide no en cómo trata a los ciudadanos que no causan disturbios y tienen una visión socialmente aceptada de las cosas, sino en cómo trata a aquellos que mantienen otras ideas o incluso cometen los peores crímenes", subrayó la directora de HRW en Oriente Medio, Sarah Leah. EFE
Fuente:http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=565324
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
HRW hizo estas acusaciones en la presentación del informe "Deje de buscar a su hijo. Detenciones ilegales bajo la ley antiterrorista", en el que se recogen testimonios de varias víctimas de esas prácticas entre 2007 y 2010 y de sus familiares.
Según sus relatos, fueron detenidas por agentes de paisano, que no se identificaron ni les explicaron el motivo del arresto, y conducidas, con los ojos tapados, a centros clandestinos de detención, donde permanecieron recluidas hasta cuatro o cinco semanas.
Según el director de investigación de HRW en Oriente Medio y Norte de África, Eric Goldstein, la mayoría de los entrevistados sostiene que les detuvieron agentes de la agencia nacional de inteligencia, que en la legislación marroquí no tiene competencia para detener preventivamente a sospechosos.
Asimismo, los detenidos señalan su creencia de que el lugar al que les condujeron está situado dentro o cerca de la sede de la agencia de inteligencia en Temara, a las afueras de Rabat, aunque las autoridades niegan que allí exista un centro de detención.
Muchos de los entrevistados denunciaron además que, antes de ser llevados a una comisaría ordinaria donde les fue presentada una declaración para que la firmaran, sufrieron torturas y no se les permitió comunicarse con sus familiares ni abogados.
"Estas desapariciones no se parecen a las de los años de plomo (como se conoce una parte del reinado del anterior monarca marroquí, Hasán II), ahora los detenidos reaparecen a las cuatro o cinco semanas, pero la falta de respeto por las leyes es igual de grave", apuntó Goldstein.
En sus intervenciones, algunos activistas y familiares añadieron que, en Marruecos, las prácticas denunciadas no se limitan a la aplicación de la ley antiterrorista, sino que se producen también en procesos de otro tipo, como los que conciernen a activistas bereberes, saharauis o partidarios del laicismo.
El informe presentado por HRW incluye una respuesta del Gobierno marroquí, en la que éste niega las acusaciones y las considera "no creíbles".
En respuesta, la organización efectúa una serie de recomendaciones a las autoridades de Marruecos, que adoptó la actual ley antiterrorista 12 días después de que Casablanca sufriera, en mayo de 2003, unos atentados suicidas en los que murieron 45 personas.
Entre otros consejos, HRW insta a Marruecos a ratificar el protocolo opcional de la Declaración Internacional contra la Tortura, que permitiría visitas regulares de observadores internacionales.
"Una sociedad se mide no en cómo trata a los ciudadanos que no causan disturbios y tienen una visión socialmente aceptada de las cosas, sino en cómo trata a aquellos que mantienen otras ideas o incluso cometen los peores crímenes", subrayó la directora de HRW en Oriente Medio, Sarah Leah. EFE
Fuente:http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=565324
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
domingo, 24 de octubre de 2010
Marruecos, según RSF
La organización Reporteros sin Fronteras acaba de publicar su clasificación anual de la libertad de la prensa. En ella coloca a Marruecos en el puesto 135 de 178 países y bajando,
por detrás de países como Mauritania, Argelia o Iraq. En sus conclusiones, RSF escribe:"el descenso de Marruecos (8 lugares menos) refleja la crispación de las autoridades en cuestiones relacionadas con la libertad de prensa, que comenzamos a observar desde 2009. La condena de un periodista a un año de prisión efectiva (purgará ocho meses), el cierre arbitrario de un diario, la asfixia financiera de otro periódico orquestada por las autoridades… tantas prácticas que explican el retroceso de la posición de Marruecos en la clasificación".
El palmarés debe de haber escocido bastante en las altas esferas del Reino -a las que les gusta repetir que Marruecos ha experimentado grandes avances en los últimos años en materia de libertad de expresión- así como en los ambientes periodísticos más oficialistas, que cuestionan la metodología y los baremos utilizados por RSF. Según dice la propia organización en sus notas metodológicas, se han basado en un cuestionario que pregunta por el conjunto de atentados directos a periodistas (asesinatos, encarcelamientos, agresiones,amenazas, etc.) o a medios de comunicación (censura, embargos, registros, presiones, etc.) Mide también la autocensura que existe en cada país, y evalúa la capacidad crítica e investigadora de la prensa. Las presiones económicas –cada vez más numerosas se tienen en cuenta y están integradas en la nota final.
Es cierto que en la clasificación hay cosas que chirrían un poco a simple vista (Mali, por ejemplo, está en el puesto 28, por delante de España, que está en el 39 o Francia, en el 44) pero al menos debería ser motivo de reflexión para el gobierno marroquí que se hable precisamente de "la crispación de las autoridades en cuestiones relacionadas con la libertad de prensa", una crispación y una sensibilidad extrema que para cualquier corresponsal extranjero es evidente cuando le toca hablar de asuntos como el Sáhara.
Fuente: http://blogs.rtve.es/desdemarruecos/2010/10/21/marruecos-segun-rsf
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
por detrás de países como Mauritania, Argelia o Iraq. En sus conclusiones, RSF escribe:"el descenso de Marruecos (8 lugares menos) refleja la crispación de las autoridades en cuestiones relacionadas con la libertad de prensa, que comenzamos a observar desde 2009. La condena de un periodista a un año de prisión efectiva (purgará ocho meses), el cierre arbitrario de un diario, la asfixia financiera de otro periódico orquestada por las autoridades… tantas prácticas que explican el retroceso de la posición de Marruecos en la clasificación".
El palmarés debe de haber escocido bastante en las altas esferas del Reino -a las que les gusta repetir que Marruecos ha experimentado grandes avances en los últimos años en materia de libertad de expresión- así como en los ambientes periodísticos más oficialistas, que cuestionan la metodología y los baremos utilizados por RSF. Según dice la propia organización en sus notas metodológicas, se han basado en un cuestionario que pregunta por el conjunto de atentados directos a periodistas (asesinatos, encarcelamientos, agresiones,amenazas, etc.) o a medios de comunicación (censura, embargos, registros, presiones, etc.) Mide también la autocensura que existe en cada país, y evalúa la capacidad crítica e investigadora de la prensa. Las presiones económicas –cada vez más numerosas se tienen en cuenta y están integradas en la nota final.
Es cierto que en la clasificación hay cosas que chirrían un poco a simple vista (Mali, por ejemplo, está en el puesto 28, por delante de España, que está en el 39 o Francia, en el 44) pero al menos debería ser motivo de reflexión para el gobierno marroquí que se hable precisamente de "la crispación de las autoridades en cuestiones relacionadas con la libertad de prensa", una crispación y una sensibilidad extrema que para cualquier corresponsal extranjero es evidente cuando le toca hablar de asuntos como el Sáhara.
Fuente: http://blogs.rtve.es/desdemarruecos/2010/10/21/marruecos-segun-rsf
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
miércoles, 20 de octubre de 2010
El diario de mayor difusión en Marruecos ataca a ABC
El diario marroquí «Al Massae» («La tarde») ha publicado un artículo en el que lanza graves acusaciones contra Luis de Vega, el corresponsal de ABC en Rabat, y la Embajada de España en ese país, a la que acusa de colar en el país magrebí corresponsales españoles saltándose los trámites oficiales.
El motivo del ataque es la cobertura realizada por el corresponsal del juicio a un grupo de activistas saharauis el pasado viernes en Casablanca. Afirman que el periodista se basó en "un pequeño grupo de separatistas", en referencia a los saharauis.
El rotativo se refiere a De Vega, decano de los corresponsales españoles en Marruecos, como "militar de las tropas españolas que participaron en la alianza contra Irak", supuestamente por haber cubierto en 2003 aquella guerra.
Se ensaña también con el resto de medios españoles por lo que considera "vergonzoso silencio" en la cobertura del caso de un agente de Policía del Frente Polisario que permanece detenido por apoyar la postura de Rabat, noticia aparecida en casi todos los diarios españoles.
"Al Massae" está dirigido por Rachid Nini, un ex emigrante sin papeles en España que al volver fundó la que es hoy la cabecera más leída y desde la que con frecuencia fustiga a España.
Fuente: ABC.es
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
El motivo del ataque es la cobertura realizada por el corresponsal del juicio a un grupo de activistas saharauis el pasado viernes en Casablanca. Afirman que el periodista se basó en "un pequeño grupo de separatistas", en referencia a los saharauis.
El rotativo se refiere a De Vega, decano de los corresponsales españoles en Marruecos, como "militar de las tropas españolas que participaron en la alianza contra Irak", supuestamente por haber cubierto en 2003 aquella guerra.
Se ensaña también con el resto de medios españoles por lo que considera "vergonzoso silencio" en la cobertura del caso de un agente de Policía del Frente Polisario que permanece detenido por apoyar la postura de Rabat, noticia aparecida en casi todos los diarios españoles.
"Al Massae" está dirigido por Rachid Nini, un ex emigrante sin papeles en España que al volver fundó la que es hoy la cabecera más leída y desde la que con frecuencia fustiga a España.
Fuente: ABC.es
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
lunes, 18 de octubre de 2010
Marruecos reanuda la persecución y expulsión masiva de subsaharianos
* Grupos antirracistas y oenegés vinculan el acoso al acuerdo con España para zanjar la crisis de Melilla
* Las deportaciones de emigrantes sin papeles a Argelia se han multiplicado desde finales de agosto
«Me siento como un soldado en una guerra, siempre pendiente del enemigo. Los policías nos obligan a estar en todo momento vigilantes para poder salir corriendo cada vez que vienen a por nosotros con palos». El que habla es Fridis, un congoleño de 18 años cuyo relato es la confirmación de que Marruecos ha reanudado la cacería y expulsión de emigrantes subsaharianos que intentan llegar a Europa desde el país magrebí. Las redadas protagonizadas por las fuerzas policiales en las ciudades de Nador y Oujda, al norte del territorio marroquí, se han multiplicado desde el mes de agosto con «graves consecuencias para la salud mental y física de los emigrantes», denuncia Jorge Martín, director de Médicos Sin Fronteras en Rabat.
Diferentes fuentes, como los colectivos marroquís antirracistas Gadem y ABCDS, señalan que, en contra de lo que había sucedido en los últimos años, en los que a mujeres y a niños emigrantes se les respetaba más, las autoridades han recurrido de nuevo al puño de acero.
VISITA DECISIVA / «La visita de Rubalcaba [ministro del Interior] a Rabat a finales de agosto fue decisiva para la puesta en marcha de estas operaciones. Resolvió la última crisis con Marruecos, originada en Melilla, pero a cambio de que el Gobierno marroquí fuera expeditivo con los clandestinos», explica Hicham Baraka, presidente de ABCDS. «La promesa de ayuda económica para el Estado de Marruecos en la lucha contra la emigración ilegal ha conducido a estas oleadas de expulsiones», añade.
La última oleada salvaje de deportaciones en Oujda y Nador, desde finales de agosto hasta el 10 de septiembre, acabó con 700 emigrantes subidos a autobuses y abandonados en tierra de nadie (en la frontera entre Argelia y Marruecos) durante la noche sin comida ni agua. Había mujeres embarazadas, niños y personas heridas en las detenciones. Algunos han logrado regresar a Oujda, donde se encuentran, una vez más, en la indigencia absoluta y a expensas de las redadas y deportaciones, que no han cesado si bien tienen menor intensidad.
Cerca del campus universitario y de los bosques de Oujda que sirven de refugio a más de 2.000 subsaharianos, EL PERIÓDICO se encuentra con Fridis. «No podemos dormir porque los agentes suelen venir a por nosotros durante la noche -relata-. Vivimos en tiendas de plástico. Suerte tenemos de la ayuda de Médicos Sin Fronteras, que nos proporciona medicamentos y mantas».
AL DESIERTO / En la última batida policial, Fridis salió corriendo a tanta velocidad que se le cayó el móvil y luego tropezó él. No obstante, pudo reemprender la carrera rápido y, aunque herido, logró huir. «Otros no tienen la misma suerte y se los llevan al desierto. Arrasan con todo lo que encuentran: alimentos, móviles, ropa, mantas... », cuenta.
A Fridis no le gusta lamentarse, aunque reconoce que hacerlo le alivia. «¿Usted piensa que nos gusta vivir así? ¿Como si fuéramos delincuentes? He terminado los estudios elementales y ahora deseo estudiar microbiología en Francia. Es el motivo de que aguante esto. Tengo mucha fe y sé que lo voy a conseguir».
En dos años pretende ahorrar 3.000 euros para pagar a un contacto marroquí que se ocupa de cruzar a emigrantes clandestinos en maleteros de vehículos desde Nador hasta la ciudad autónoma de Melilla. «Una vez allí, estaré más cerca de mi objetivo: París», sigue soñando.
¿Cómo imagina Europa? «Como un lugar donde se respetarían mis derechos de ciudadano. Me veo estudiando y trabajando».
Fridis debe de volver a la realidad al ver cómo su amigo Willy es rechazado por el taxi que detiene la periodista. «Tú, negro, no, pero ella sí», espeta el conductor. Willy ni se inmuta ante el desprecio. No es la primera vez que le sucede, tampoco será la última. Su corazón es de hierro en su tercer año en Marruecos. Huyó de los conflictos étnicos en el Congo y, en la teoría, debería ser considerado como un refugiado político. ¿Y en la práctica? «Soy un negro más condenado a una vida perra en Marruecos», dice.
Desde la creación en el 2003 de la oficina en Rabat del alto comisionado de Naciones Unidas para los refugiados 800 subsaharianos han accedido en Marruecos al estatuto de refugiado. Pero las autoridades los persiguen a todos por igual, sin tener en cuenta las circunstancias de cada uno. «Se trata de echarlos a todos. La nueva estrategia del Estado es expulsarlos en pequeños grupos de 30, 40 o 50», explica Baraka.
ATRÁS EN DERECHOS HUMANOS /«Estas deportaciones masivas ponen de manifiesto que el Gobierno marroquí está dando un paso atrás en el respeto de los derechos humanos», concluye Médicos Sin Fronteras (MSF), que ha desplegado un equipo de urgencia a Oujda para atender el drama de los subsaharianos que esperan alcanzar Europa, su El Dorado, a la desesperada
Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/20101018/rabat-reanuda-persecucion-expulsion-masiva-subsaharianos-argelia/540805.shtml
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
* Las deportaciones de emigrantes sin papeles a Argelia se han multiplicado desde finales de agosto
«Me siento como un soldado en una guerra, siempre pendiente del enemigo. Los policías nos obligan a estar en todo momento vigilantes para poder salir corriendo cada vez que vienen a por nosotros con palos». El que habla es Fridis, un congoleño de 18 años cuyo relato es la confirmación de que Marruecos ha reanudado la cacería y expulsión de emigrantes subsaharianos que intentan llegar a Europa desde el país magrebí. Las redadas protagonizadas por las fuerzas policiales en las ciudades de Nador y Oujda, al norte del territorio marroquí, se han multiplicado desde el mes de agosto con «graves consecuencias para la salud mental y física de los emigrantes», denuncia Jorge Martín, director de Médicos Sin Fronteras en Rabat.
Diferentes fuentes, como los colectivos marroquís antirracistas Gadem y ABCDS, señalan que, en contra de lo que había sucedido en los últimos años, en los que a mujeres y a niños emigrantes se les respetaba más, las autoridades han recurrido de nuevo al puño de acero.
VISITA DECISIVA / «La visita de Rubalcaba [ministro del Interior] a Rabat a finales de agosto fue decisiva para la puesta en marcha de estas operaciones. Resolvió la última crisis con Marruecos, originada en Melilla, pero a cambio de que el Gobierno marroquí fuera expeditivo con los clandestinos», explica Hicham Baraka, presidente de ABCDS. «La promesa de ayuda económica para el Estado de Marruecos en la lucha contra la emigración ilegal ha conducido a estas oleadas de expulsiones», añade.
La última oleada salvaje de deportaciones en Oujda y Nador, desde finales de agosto hasta el 10 de septiembre, acabó con 700 emigrantes subidos a autobuses y abandonados en tierra de nadie (en la frontera entre Argelia y Marruecos) durante la noche sin comida ni agua. Había mujeres embarazadas, niños y personas heridas en las detenciones. Algunos han logrado regresar a Oujda, donde se encuentran, una vez más, en la indigencia absoluta y a expensas de las redadas y deportaciones, que no han cesado si bien tienen menor intensidad.
Cerca del campus universitario y de los bosques de Oujda que sirven de refugio a más de 2.000 subsaharianos, EL PERIÓDICO se encuentra con Fridis. «No podemos dormir porque los agentes suelen venir a por nosotros durante la noche -relata-. Vivimos en tiendas de plástico. Suerte tenemos de la ayuda de Médicos Sin Fronteras, que nos proporciona medicamentos y mantas».
AL DESIERTO / En la última batida policial, Fridis salió corriendo a tanta velocidad que se le cayó el móvil y luego tropezó él. No obstante, pudo reemprender la carrera rápido y, aunque herido, logró huir. «Otros no tienen la misma suerte y se los llevan al desierto. Arrasan con todo lo que encuentran: alimentos, móviles, ropa, mantas... », cuenta.
A Fridis no le gusta lamentarse, aunque reconoce que hacerlo le alivia. «¿Usted piensa que nos gusta vivir así? ¿Como si fuéramos delincuentes? He terminado los estudios elementales y ahora deseo estudiar microbiología en Francia. Es el motivo de que aguante esto. Tengo mucha fe y sé que lo voy a conseguir».
En dos años pretende ahorrar 3.000 euros para pagar a un contacto marroquí que se ocupa de cruzar a emigrantes clandestinos en maleteros de vehículos desde Nador hasta la ciudad autónoma de Melilla. «Una vez allí, estaré más cerca de mi objetivo: París», sigue soñando.
¿Cómo imagina Europa? «Como un lugar donde se respetarían mis derechos de ciudadano. Me veo estudiando y trabajando».
Fridis debe de volver a la realidad al ver cómo su amigo Willy es rechazado por el taxi que detiene la periodista. «Tú, negro, no, pero ella sí», espeta el conductor. Willy ni se inmuta ante el desprecio. No es la primera vez que le sucede, tampoco será la última. Su corazón es de hierro en su tercer año en Marruecos. Huyó de los conflictos étnicos en el Congo y, en la teoría, debería ser considerado como un refugiado político. ¿Y en la práctica? «Soy un negro más condenado a una vida perra en Marruecos», dice.
Desde la creación en el 2003 de la oficina en Rabat del alto comisionado de Naciones Unidas para los refugiados 800 subsaharianos han accedido en Marruecos al estatuto de refugiado. Pero las autoridades los persiguen a todos por igual, sin tener en cuenta las circunstancias de cada uno. «Se trata de echarlos a todos. La nueva estrategia del Estado es expulsarlos en pequeños grupos de 30, 40 o 50», explica Baraka.
ATRÁS EN DERECHOS HUMANOS /«Estas deportaciones masivas ponen de manifiesto que el Gobierno marroquí está dando un paso atrás en el respeto de los derechos humanos», concluye Médicos Sin Fronteras (MSF), que ha desplegado un equipo de urgencia a Oujda para atender el drama de los subsaharianos que esperan alcanzar Europa, su El Dorado, a la desesperada
Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/20101018/rabat-reanuda-persecucion-expulsion-masiva-subsaharianos-argelia/540805.shtml
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
viernes, 15 de octubre de 2010
Al Yasira se querella contra el Gobierno de Marruecos
Rabat rechaza renovar la acreditación a dos reporteros de la cadena qatarí
LUIS DE VEGA / CORRESPONSAL EN RABAT
Día 15/10/2010
La televisión árabe Al Yasira ha recurrido ante la Justicia marroquí la negativa a acreditar desde hace dos años a dos de sus reporteros. Los abogados de la cadena presentaron el 17 de septiembre una querella contra el primer ministro, Abbas el Fassi, y el Ministerio de la Comunicación, confirmaron ABC fuentes de la cadena. «Sí, Al Yasira nos ha atacado ante el tribunal administrativo», reconoce a este corresponsal el ministro de la Comunicación y portavoz del Ejecutivo, Khalid Naciri: «Creen que pueden forzarnos a aceptar a determinados corresponsales, pero entre nuestras prerrogativas está la de no estar obligados a explicar» por qué no se les concede la acreditación «al igual que en el caso de los diplomáticos».
Anas Ben Salah y Mohamed Bakari, ambos de nacionalidad marroquí, trabajarán desde ahora «exiliados», el primero en el Líbano y el segundo en Sudán. Es la única solución que les quedaba, insisten fuentes del medio qatarí, que en los últimos años ha mantenido varios conflictos con las autoridades marroquíes. El telediario que se emitía desde Rabat lleva suspendido desde mayo de 2008.
El Ministerio de la Comunicación se ha mostrado dispuesto a negociar con Al Yasira nuevas condiciones de su presencia en Marruecos, según Ben Salah, pero en ningún caso quieren dar marcha atrás en su negativa a acreditar a estos dos periodistas a los que señala como activistas políticos. Para la cadena qatarí «eso es una línea roja innegociable», dice Anas Ben Salah entrevistado por ABC.
Aplaudir al Rey
«Es lamentable pero estoy pagando la factura de abogar por un periodismo independiente, y eso aparentemente no se acepta en este país. O estás con el poder o no puedes estar», dice Ben Salah horas antes de partir para Beirut. Atrás queda un país donde «el papel de los partidos, los sindicatos y la sociedad civil —salvo excepciones— consiste en dar avales a la institución real. Nadie contesta sus decisiones, que afectan a todo el pueblo. La palabra “no” se está extinguiendo del vocabulario político marroquí. Todos aplauden las decisiones del Rey y nadie las discute».
El de Al Yasira es el último de varios incidentes entre las autoridades y medios de comunicación. Hace una semana el semanario en árabe más influyente y leído, «Nichane», anunciaba su cierre tras el boicot publicitario encabezado por las empresas del entorno de Mohamed VI. A principios de 2010 la guillotina mediática caía sobre «Le Journal». Las dos eran cabeceras conocidas por contestar la doctrina oficial y por su independencia.
Ben Salah y Bakari no son los primeros periodistas que se marchan del país desde que reina Mohamed VI (1999). Los influyentes Ali Lmrabet o Boubker Jamai, entre otros, se instalaron en España acosados por las autoridades. Eran los timoneles de una libertad de prensa que se intuyó en los primeros años de Mohamed VI.
Pero «ya no hay aquellos aires de libertad. Ha sido toda una estrategia para sentar las bases del nuevo reino y regresar a las mismas prácticas del régimen anterior. Se obligó a los periodistas a ejercer de opositores, porque en la vida real en Marruecos no existe oposición ni convicciones democráticas», entiende Ben Salah. «Hay juicios, exilios, cierre de periódicos y revistas, multas... Marruecos parece que se ve seducido por el modelo tunecino. El discurso de transparencia y democracia es falso», sentencia el periodista de Al Yasira.
Fuente: http://www.abc.es/20101015/internacional/yasira-querella-contra-gobierno-20101015.html
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
LUIS DE VEGA / CORRESPONSAL EN RABAT
Día 15/10/2010
La televisión árabe Al Yasira ha recurrido ante la Justicia marroquí la negativa a acreditar desde hace dos años a dos de sus reporteros. Los abogados de la cadena presentaron el 17 de septiembre una querella contra el primer ministro, Abbas el Fassi, y el Ministerio de la Comunicación, confirmaron ABC fuentes de la cadena. «Sí, Al Yasira nos ha atacado ante el tribunal administrativo», reconoce a este corresponsal el ministro de la Comunicación y portavoz del Ejecutivo, Khalid Naciri: «Creen que pueden forzarnos a aceptar a determinados corresponsales, pero entre nuestras prerrogativas está la de no estar obligados a explicar» por qué no se les concede la acreditación «al igual que en el caso de los diplomáticos».
Anas Ben Salah y Mohamed Bakari, ambos de nacionalidad marroquí, trabajarán desde ahora «exiliados», el primero en el Líbano y el segundo en Sudán. Es la única solución que les quedaba, insisten fuentes del medio qatarí, que en los últimos años ha mantenido varios conflictos con las autoridades marroquíes. El telediario que se emitía desde Rabat lleva suspendido desde mayo de 2008.
El Ministerio de la Comunicación se ha mostrado dispuesto a negociar con Al Yasira nuevas condiciones de su presencia en Marruecos, según Ben Salah, pero en ningún caso quieren dar marcha atrás en su negativa a acreditar a estos dos periodistas a los que señala como activistas políticos. Para la cadena qatarí «eso es una línea roja innegociable», dice Anas Ben Salah entrevistado por ABC.
Aplaudir al Rey
«Es lamentable pero estoy pagando la factura de abogar por un periodismo independiente, y eso aparentemente no se acepta en este país. O estás con el poder o no puedes estar», dice Ben Salah horas antes de partir para Beirut. Atrás queda un país donde «el papel de los partidos, los sindicatos y la sociedad civil —salvo excepciones— consiste en dar avales a la institución real. Nadie contesta sus decisiones, que afectan a todo el pueblo. La palabra “no” se está extinguiendo del vocabulario político marroquí. Todos aplauden las decisiones del Rey y nadie las discute».
El de Al Yasira es el último de varios incidentes entre las autoridades y medios de comunicación. Hace una semana el semanario en árabe más influyente y leído, «Nichane», anunciaba su cierre tras el boicot publicitario encabezado por las empresas del entorno de Mohamed VI. A principios de 2010 la guillotina mediática caía sobre «Le Journal». Las dos eran cabeceras conocidas por contestar la doctrina oficial y por su independencia.
Ben Salah y Bakari no son los primeros periodistas que se marchan del país desde que reina Mohamed VI (1999). Los influyentes Ali Lmrabet o Boubker Jamai, entre otros, se instalaron en España acosados por las autoridades. Eran los timoneles de una libertad de prensa que se intuyó en los primeros años de Mohamed VI.
Pero «ya no hay aquellos aires de libertad. Ha sido toda una estrategia para sentar las bases del nuevo reino y regresar a las mismas prácticas del régimen anterior. Se obligó a los periodistas a ejercer de opositores, porque en la vida real en Marruecos no existe oposición ni convicciones democráticas», entiende Ben Salah. «Hay juicios, exilios, cierre de periódicos y revistas, multas... Marruecos parece que se ve seducido por el modelo tunecino. El discurso de transparencia y democracia es falso», sentencia el periodista de Al Yasira.
Fuente: http://www.abc.es/20101015/internacional/yasira-querella-contra-gobierno-20101015.html
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
domingo, 10 de octubre de 2010
"Mi crimen: haber luchado por mis pilotos derribados"
El ex 'número dos' de la aviación marroquí está encarcelado por pedir a Mohamed VI mejoras para los pilotos presos del Polisario.
Lo que me está pasando es un escándalo!" Pese a sus 73 años de edad y los 22 meses que lleva en la cárcel de Salé, junto a Rabat, la voz del teniente coronel Kadur Terhzaz rebosa energía y enfado cuando habla. Tras intentarlo varias semanas, el que fue durante 11 años número dos de la Fuerza Aérea marroquí, agregado de defensa en Washington y París y uno de los militares más condecorados de Marruecos logra, por fin, descolgar un teléfono desde la prisión.
¿Cómo se encuentra? "Hubo momentos difíciles en la cárcel porque fui sancionado, no pude recibir visitas de mi familia, no se me dejaba salir al patio, pero ahora mi situación es normal, equiparable a la de los demás reos", responde el teniente coronel.
"Mi padre omite los aspectos más sórdidos de su cautiverio", señala desde París, con la voz tomada por la emoción, Sonia Terhzaz, que acaba de cumplir 27 años. Es la hija pequeña del oficial encarcelado.
"Las privaciones que padeció a partir de noviembre pasado, cuando la prensa empezó a hablar de él, fueron las peores", añade. "Se le encerró en una celda de aislamiento, no podía ducharse ni comer caliente ni tampoco tenía un colchón dónde acostarse". "Aún hoy en día carece de él", se lamenta. "Hubo incluso algo más chocante", prosigue Sonia. "Durante dos semanas la administración penitenciaria mantuvo atado a los barrotes de la celda de mi padre a un perturbado que farfullaba todo el día y defecaba allí mismo".
¿Qué crimen cometió el teniente coronel para ser condenado por un tribunal militar, en 2008, a doce años de cárcel y ser sometido a un régimen penitenciario tan humillante? "Divulgar secretos militares", según rezaba un comunicado del Gobierno marroquí difundido en mayo para contrarestar la campaña "indigna", según Rabat, emprendida por la familia del militar.
Terhzaz fue el jefe de los pilotos marroquíes que lucharon durante 16 años (1975-1991) contra el Frente Polisario en el Sáhara Occidental. La guerrilla independentista derribó a un buen puñado de aviones cuyos tripulantes pasaron décadas en sus mazmorras, en el suroeste de Argelia, antes de ser liberados. Regresaron a Marruecos "sin ser condecorados, sin ser ascendidos, sin que se reconociesen sus méritos", asegura Sonia Terhzaz.
A instancias de uno de sus antiguos subordinados, el capitán Alí Najab, que permaneció 25 años preso del enemigo, el teniente coronel, ya jubilado, redactó, en febrero de 2005, una carta para el rey Mohamed VI en la que le pedía que mejorase la suerte de los ex pilotos militares.
En ella resaltaba la valentía y la pericia de aquellos tripulantes y sostenía que, si un buen número de aparatos fueron abatidos, fue porque "no estaban equipados de un dispositivo antimisiles". Kadur Terhzaz proporcionó este dato en una misiva destinada al rey, Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Describía así una deficiencia de hace 20 años, que desde entonces ha sido subsanada, y que el capitán Alí Najab ya había denunciado públicamente en 2004 en el diario Aujourd'hui le Maroc.
Transcurrieron más de tres años desde el envío de aquella carta hasta que, el 9 de noviembre de 2008, los gendarmes detuvieron en su domicilio al teniente coronel, que había sido denunciado por el general Abdelaziz Bennani, inspector jefe de las Fuerzas Armadas Reales y, en la práctica, su número uno. Ambos habían tenido desavenencias en el pasado.
Tan sólo 19 días después el tribunal militar le juzgó a puerta cerrada y le condenó a doce años por divulgación de secretos militares, con el agravante de haberlos difundido en tiempos de guerra, como si desde 1991 no estuviese vigente un alto el fuego entre Marruecos y el Polisario. "Una pena tan larga equivale, para un hombre de su edad, a cadena perpetua", afirma su abogado, Abderrahim Jamai.
"No me arrepiento de haber luchado por mis pilotos", repite Kadur Terhzaz desde su celda. "Tengo una responsabilidad moral hacia mis antiguos subordinados que pelearon con bravura por una patria que les trata con ingratitud", asegura.
Kadur Terhzaz sospecha, en el fondo, que la famosa carta es sólo un pretexto. "Hay personajes poderosos que quieren acabar conmigo", sostiene. "Temo ser víctima de un ajuste de cuentas", añade. "Sólo así se explica la tardanza en procesarme".
Su hija Sonia abunda en el mismo sentido: "Para mi padre la integridad y la honradez están por encima de todo y por eso suelta a veces verdades incómodas". "Aquellos que le rodean viven sumidos en la mentira y en la hipocresía". "Por eso el francotirador Kadur Terhzaz constituía una amenaza para todos ellos".
"¡Ah!", insiste el teniente coronel antes de colgar apresuradamente el teléfono, "no se olvide de escribir que en España me dieron la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico porque en los ochenta contribuí a establecer las primeras relaciones entre nuestros dos Ejércitos".
Si la vida de este militar tan condecorado -posee también la Legión de Honor francesa y la Medalla Militar del Sáhara de Marruecos- empeoró radicalmente con su ingreso en prisión, la de su familia también cambió. Bajo la batuta de la más joven, Sonia, la esposa de nacionalidad francesa y los otros tres hijos de Terhzaz hicieron gestiones discretas para obtener un indulto real para el cabeza de familia.
"Pasamos horas a las puertas del palacio real de Tetuán -nos trajimos incluso a un sobrino mío recién nacido- intentando entregar una carta" pidiendo clemencia, recuerda Sonia. "También hicimos guardia ante el domicilio del general Bennani", el que denunció a su padre.
No obtuvieron resultados. Al cabo de un año Sonia optó por pasar a la ofensiva. Desde entonces recorre las capitales, sola o acompañada por algún familiar, para "gritar que no se puede dejar a un anciano, que lo dio todo por su país y su rey, acabar su vida detrás de los barrotes como un vulgar criminal".
Estuvo varias veces en Washington, Bruselas, Estrasburgo, Ginebra, movilizó a las ONG de derechos humanos, se manifestó en dos ocasiones ante la Embajada de Marruecos en París, se atrevió a dar una rueda de prensa en Rabat vigilada siempre de cerca por agentes marroquíes.
"En Madrid, en la Estación Sur de autobuses logré ahuyentarles sacando mi móvil y haciéndoles fotos", recuerda Sonia. Desde allí viajó en marzo con su tía a Granada para exhibir a las puertas del Palacio de Congresos, donde se celebraba la cumbre entre la UE y Marruecos, una pancarta exigiendo la libertad para su padre. "La policía nos la confiscó mientras que justo al lado nuestro otros manifestantes coreaban "¡Sáhara Libre!" y enarbolaban banderas del Polisario sin ser importunados". "¡Que injusto!"
Fuente: http://www.elpais.com/articulo/reportajes/crimen/haber/luchado/pilotos/derribados/elpepusocdmg/20101010elpdmgrep_8/Tes Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Lo que me está pasando es un escándalo!" Pese a sus 73 años de edad y los 22 meses que lleva en la cárcel de Salé, junto a Rabat, la voz del teniente coronel Kadur Terhzaz rebosa energía y enfado cuando habla. Tras intentarlo varias semanas, el que fue durante 11 años número dos de la Fuerza Aérea marroquí, agregado de defensa en Washington y París y uno de los militares más condecorados de Marruecos logra, por fin, descolgar un teléfono desde la prisión.
¿Cómo se encuentra? "Hubo momentos difíciles en la cárcel porque fui sancionado, no pude recibir visitas de mi familia, no se me dejaba salir al patio, pero ahora mi situación es normal, equiparable a la de los demás reos", responde el teniente coronel.
"Mi padre omite los aspectos más sórdidos de su cautiverio", señala desde París, con la voz tomada por la emoción, Sonia Terhzaz, que acaba de cumplir 27 años. Es la hija pequeña del oficial encarcelado.
"Las privaciones que padeció a partir de noviembre pasado, cuando la prensa empezó a hablar de él, fueron las peores", añade. "Se le encerró en una celda de aislamiento, no podía ducharse ni comer caliente ni tampoco tenía un colchón dónde acostarse". "Aún hoy en día carece de él", se lamenta. "Hubo incluso algo más chocante", prosigue Sonia. "Durante dos semanas la administración penitenciaria mantuvo atado a los barrotes de la celda de mi padre a un perturbado que farfullaba todo el día y defecaba allí mismo".
¿Qué crimen cometió el teniente coronel para ser condenado por un tribunal militar, en 2008, a doce años de cárcel y ser sometido a un régimen penitenciario tan humillante? "Divulgar secretos militares", según rezaba un comunicado del Gobierno marroquí difundido en mayo para contrarestar la campaña "indigna", según Rabat, emprendida por la familia del militar.
Terhzaz fue el jefe de los pilotos marroquíes que lucharon durante 16 años (1975-1991) contra el Frente Polisario en el Sáhara Occidental. La guerrilla independentista derribó a un buen puñado de aviones cuyos tripulantes pasaron décadas en sus mazmorras, en el suroeste de Argelia, antes de ser liberados. Regresaron a Marruecos "sin ser condecorados, sin ser ascendidos, sin que se reconociesen sus méritos", asegura Sonia Terhzaz.
A instancias de uno de sus antiguos subordinados, el capitán Alí Najab, que permaneció 25 años preso del enemigo, el teniente coronel, ya jubilado, redactó, en febrero de 2005, una carta para el rey Mohamed VI en la que le pedía que mejorase la suerte de los ex pilotos militares.
En ella resaltaba la valentía y la pericia de aquellos tripulantes y sostenía que, si un buen número de aparatos fueron abatidos, fue porque "no estaban equipados de un dispositivo antimisiles". Kadur Terhzaz proporcionó este dato en una misiva destinada al rey, Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Describía así una deficiencia de hace 20 años, que desde entonces ha sido subsanada, y que el capitán Alí Najab ya había denunciado públicamente en 2004 en el diario Aujourd'hui le Maroc.
Transcurrieron más de tres años desde el envío de aquella carta hasta que, el 9 de noviembre de 2008, los gendarmes detuvieron en su domicilio al teniente coronel, que había sido denunciado por el general Abdelaziz Bennani, inspector jefe de las Fuerzas Armadas Reales y, en la práctica, su número uno. Ambos habían tenido desavenencias en el pasado.
Tan sólo 19 días después el tribunal militar le juzgó a puerta cerrada y le condenó a doce años por divulgación de secretos militares, con el agravante de haberlos difundido en tiempos de guerra, como si desde 1991 no estuviese vigente un alto el fuego entre Marruecos y el Polisario. "Una pena tan larga equivale, para un hombre de su edad, a cadena perpetua", afirma su abogado, Abderrahim Jamai.
"No me arrepiento de haber luchado por mis pilotos", repite Kadur Terhzaz desde su celda. "Tengo una responsabilidad moral hacia mis antiguos subordinados que pelearon con bravura por una patria que les trata con ingratitud", asegura.
Kadur Terhzaz sospecha, en el fondo, que la famosa carta es sólo un pretexto. "Hay personajes poderosos que quieren acabar conmigo", sostiene. "Temo ser víctima de un ajuste de cuentas", añade. "Sólo así se explica la tardanza en procesarme".
Su hija Sonia abunda en el mismo sentido: "Para mi padre la integridad y la honradez están por encima de todo y por eso suelta a veces verdades incómodas". "Aquellos que le rodean viven sumidos en la mentira y en la hipocresía". "Por eso el francotirador Kadur Terhzaz constituía una amenaza para todos ellos".
"¡Ah!", insiste el teniente coronel antes de colgar apresuradamente el teléfono, "no se olvide de escribir que en España me dieron la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico porque en los ochenta contribuí a establecer las primeras relaciones entre nuestros dos Ejércitos".
Si la vida de este militar tan condecorado -posee también la Legión de Honor francesa y la Medalla Militar del Sáhara de Marruecos- empeoró radicalmente con su ingreso en prisión, la de su familia también cambió. Bajo la batuta de la más joven, Sonia, la esposa de nacionalidad francesa y los otros tres hijos de Terhzaz hicieron gestiones discretas para obtener un indulto real para el cabeza de familia.
"Pasamos horas a las puertas del palacio real de Tetuán -nos trajimos incluso a un sobrino mío recién nacido- intentando entregar una carta" pidiendo clemencia, recuerda Sonia. "También hicimos guardia ante el domicilio del general Bennani", el que denunció a su padre.
No obtuvieron resultados. Al cabo de un año Sonia optó por pasar a la ofensiva. Desde entonces recorre las capitales, sola o acompañada por algún familiar, para "gritar que no se puede dejar a un anciano, que lo dio todo por su país y su rey, acabar su vida detrás de los barrotes como un vulgar criminal".
Estuvo varias veces en Washington, Bruselas, Estrasburgo, Ginebra, movilizó a las ONG de derechos humanos, se manifestó en dos ocasiones ante la Embajada de Marruecos en París, se atrevió a dar una rueda de prensa en Rabat vigilada siempre de cerca por agentes marroquíes.
"En Madrid, en la Estación Sur de autobuses logré ahuyentarles sacando mi móvil y haciéndoles fotos", recuerda Sonia. Desde allí viajó en marzo con su tía a Granada para exhibir a las puertas del Palacio de Congresos, donde se celebraba la cumbre entre la UE y Marruecos, una pancarta exigiendo la libertad para su padre. "La policía nos la confiscó mientras que justo al lado nuestro otros manifestantes coreaban "¡Sáhara Libre!" y enarbolaban banderas del Polisario sin ser importunados". "¡Que injusto!"
Fuente: http://www.elpais.com/articulo/reportajes/crimen/haber/luchado/pilotos/derribados/elpepusocdmg/20101010elpdmgrep_8/Tes Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
domingo, 3 de octubre de 2010
Marruecos deniega entrada a su territorio a un activista de DDHH según ONG
Rabat, 1 oct (EFE).- La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) aseguró hoy que Marruecos le ha denegado la entrada al país al presidente de la Red Euromediterránea de Derechos Humanos (REMDH), Kamel Jendubi, de nacionalidad franco-tunecina.
La ONG apuntó en un comunicado que Jendubi, procedente de París, tenía previsto participar en Rabat en un homenaje en favor de su activismo, y se vio obligado a pasar la noche en el avión, antes de emprender el regreso esta mañana a la capital francesa.
El portavoz del Ejecutivo, Jalid Naciri, y fuentes del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN) contactadas por EFE afirmaron no tener noticias al respecto.
La AMDH condenó en su nota la supuesta denegación, calificada de "arbitraria y en total contradicción con la libertad de circulación garantizada por el pacto internacional de derechos civiles y políticos, ratificado por Marruecos".
La asociación marroquí expresó también su "solidaridad total" con Jendubi y exigió del gobierno de Abás El Fasi "una compensación por los daños resultantes de esta medida, así como una disculpa pública". EFE
Fuente:http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=538576
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
La ONG apuntó en un comunicado que Jendubi, procedente de París, tenía previsto participar en Rabat en un homenaje en favor de su activismo, y se vio obligado a pasar la noche en el avión, antes de emprender el regreso esta mañana a la capital francesa.
El portavoz del Ejecutivo, Jalid Naciri, y fuentes del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN) contactadas por EFE afirmaron no tener noticias al respecto.
La AMDH condenó en su nota la supuesta denegación, calificada de "arbitraria y en total contradicción con la libertad de circulación garantizada por el pacto internacional de derechos civiles y políticos, ratificado por Marruecos".
La asociación marroquí expresó también su "solidaridad total" con Jendubi y exigió del gobierno de Abás El Fasi "una compensación por los daños resultantes de esta medida, así como una disculpa pública". EFE
Fuente:http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=538576
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
sábado, 2 de octubre de 2010
MSF denuncia las condiciones de los inmigrantes en Marruecos
Aunque durante unas semanas, Marruecos quiso hacer pensar a la opinión pública que la razón de los cinco comunicados que el país magrebí envió a España el pasado mes de agosto expresando su enfado fue por el trato que las autoridades españoles mostraron con los inmigrantes subsaharianos, pocos lo creyeron
Beatriz Mesa - 01-10-2010
En los últimos años, la situación de estas personas- obligadas a abandonar su países de origen por el golpe de una vida calamitosa, de precariedad, extrema pobreza o también huyendo de los conflictos bélicos- siempre se ha visto amordazada por las continuadas redadas que el Estado marroquí emprende en el país, en parte, presionado por la Unión Europea que le pide al vecino marroquí el fulminante cierre del grifo. Pero aquí no se está hablando del control de las fronteras, sino del respeto de los derechos humanos, de los derechos fundamentales de estos individuos, muchos de ellos incluso poseedores del Estatuto de refugiado. Según la organización Médicos Sin Fronteras, las persecuciones de la policía marroquí contra los inmigrantes y las expulsiones masivas de éstos a la frontera con Argelia ha empeorado las condiciones médicas y humanitarias de este colectivo que sólo en Oujda puede alcanzar las casi dos mil personas.
La última intervención policial - entre 600 y 700 inmigrantes fueron expulsados a la fuerza y abandonados a su suerte- se produjo el pasado mes de agosto sólo unos días después de que se desatara la crisis entre España y Marruecos porque, según la versión oficial, la policía española abusaba de su poder en detrimento de la población marroquí y extranjera. La Asociación Beni Znassen por la Cultura, el Desarrollo y la Solidaridad (ABCDS) aseguró entonces a esta cadena que la “salvaje” actuación de las autoridades del reino alauí respondía a un “nuevo tirón de orejas de España a los marroquíes para que se esmeraran más en el control de los flujos migratorios”, después del encuentro de reconciliación entre el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba y el Rey de Marruecos, Mohamed VI, que volvió a poner orden en las relaciones bilaterales.
MSF manifestó en su comunicado que las operaciones policiales se llevaron a cabo en unas condiciones de flagrante violación de los derechos humanos. “Sin agua, ni tampoco comida” y entre los expulsados se encontraban mujeres, embarazadas, niños, enfermos y personas con heridas directas o indirectamente relacionadas con la actuación de la policía. La ONG puso el acento en que estas expulsiones se realizan en "tierra de nadie", entre Marruecos y Argelia, donde los subsahariano se exponen a todo tipo de vejaciones. "El endurecimiento de las medidas restrictivas en el marco del control migratorio de Marruecos tiene un impacto directo en la salud y la dignidad de los emigrantes y refugiados”, lamentó el jefe de la misión de MSF en Marruecos, Jorge Martín.
El calvario para este colectivo no acaba en “tierra de nadie” porque desde aquí cruzan a pie, de nuevo, hasta la ciudad de Oujda, en la frontera, donde permanecen a la espera de pegar el salto al conocido “El Dorado”. MSF, que trabaja en la zona, aseguró haber constatado un incremento de pacientes con problemas de salud ligados a la violencia, a las precarias condiciones de vida y de higiene y a la falta de un alojamiento adecuado. Un 18 por ciento de los 186 inmigrantes atendidos, según la asociación, tenía infecciones cutáneas, otro 10 por ciento padecía infecciones respiratorias, y un 11 por ciento presentaba problemas digestivos. MSF lamentó que las redadas y las expulsiones masivas "aumentan su vulnerabilidad y los exponen a múltiples riesgos", y "conforme al derecho nacional e internacional", pidió a Marruecos que respete sus obligaciones internacionales en la aplicación de las medidas de control migratorio.
Fuente: http://www.cope.es/mundo/01-10-10--msf-denuncia-condiciones-inmigrantes-marruecos-220035-1
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Beatriz Mesa - 01-10-2010
En los últimos años, la situación de estas personas- obligadas a abandonar su países de origen por el golpe de una vida calamitosa, de precariedad, extrema pobreza o también huyendo de los conflictos bélicos- siempre se ha visto amordazada por las continuadas redadas que el Estado marroquí emprende en el país, en parte, presionado por la Unión Europea que le pide al vecino marroquí el fulminante cierre del grifo. Pero aquí no se está hablando del control de las fronteras, sino del respeto de los derechos humanos, de los derechos fundamentales de estos individuos, muchos de ellos incluso poseedores del Estatuto de refugiado. Según la organización Médicos Sin Fronteras, las persecuciones de la policía marroquí contra los inmigrantes y las expulsiones masivas de éstos a la frontera con Argelia ha empeorado las condiciones médicas y humanitarias de este colectivo que sólo en Oujda puede alcanzar las casi dos mil personas.
La última intervención policial - entre 600 y 700 inmigrantes fueron expulsados a la fuerza y abandonados a su suerte- se produjo el pasado mes de agosto sólo unos días después de que se desatara la crisis entre España y Marruecos porque, según la versión oficial, la policía española abusaba de su poder en detrimento de la población marroquí y extranjera. La Asociación Beni Znassen por la Cultura, el Desarrollo y la Solidaridad (ABCDS) aseguró entonces a esta cadena que la “salvaje” actuación de las autoridades del reino alauí respondía a un “nuevo tirón de orejas de España a los marroquíes para que se esmeraran más en el control de los flujos migratorios”, después del encuentro de reconciliación entre el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba y el Rey de Marruecos, Mohamed VI, que volvió a poner orden en las relaciones bilaterales.
MSF manifestó en su comunicado que las operaciones policiales se llevaron a cabo en unas condiciones de flagrante violación de los derechos humanos. “Sin agua, ni tampoco comida” y entre los expulsados se encontraban mujeres, embarazadas, niños, enfermos y personas con heridas directas o indirectamente relacionadas con la actuación de la policía. La ONG puso el acento en que estas expulsiones se realizan en "tierra de nadie", entre Marruecos y Argelia, donde los subsahariano se exponen a todo tipo de vejaciones. "El endurecimiento de las medidas restrictivas en el marco del control migratorio de Marruecos tiene un impacto directo en la salud y la dignidad de los emigrantes y refugiados”, lamentó el jefe de la misión de MSF en Marruecos, Jorge Martín.
El calvario para este colectivo no acaba en “tierra de nadie” porque desde aquí cruzan a pie, de nuevo, hasta la ciudad de Oujda, en la frontera, donde permanecen a la espera de pegar el salto al conocido “El Dorado”. MSF, que trabaja en la zona, aseguró haber constatado un incremento de pacientes con problemas de salud ligados a la violencia, a las precarias condiciones de vida y de higiene y a la falta de un alojamiento adecuado. Un 18 por ciento de los 186 inmigrantes atendidos, según la asociación, tenía infecciones cutáneas, otro 10 por ciento padecía infecciones respiratorias, y un 11 por ciento presentaba problemas digestivos. MSF lamentó que las redadas y las expulsiones masivas "aumentan su vulnerabilidad y los exponen a múltiples riesgos", y "conforme al derecho nacional e internacional", pidió a Marruecos que respete sus obligaciones internacionales en la aplicación de las medidas de control migratorio.
Fuente: http://www.cope.es/mundo/01-10-10--msf-denuncia-condiciones-inmigrantes-marruecos-220035-1
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
miércoles, 29 de septiembre de 2010
15 años encarcelado y maltratado por predicar a Cristo en Marruecos
Jamaa Ait Bakrim es un bereber del sur de Marruecos que estudió Ciencias Políticas y Derecho en Rabat. Después de completar sus estudios viajó a Europa, donde se convirtió al cristianismo. Tras volver a su país, fue procesado por proselitismo. Hoy cumple su condena en la cárcel central, en Kenitra. Su delito: ser un cristiano dispuesto a hablar con sus conciudadanos de su fe.
Bakrim sabía que sería difícil vivir su nueva creencia en Marruecos. Por eso en 1993 solicitó asilo político en los Países Bajos, pero las autoridades de inmigración se lo negaron y fue expulsado cuando su permiso expiró.
En 1995 Bakrim fue procesado en Marruecos por «proselitismo», y pasó siete meses en la cárcel en la ciudad de Goulemine. La cárcel, en este caso, no fue lo peor. En abril de 1996 fue trasladado a un hospital psiquiátrico en Inezgane, donde las autoridades le ordenaron someterse a tratamientos médicos. Lo liberaron unos meses después, pero el tratamiento psiquiátrico le causó importantes efectos secundarios en su salud.
Dos años más tarde las autoridades lo pusieron en la cárcel de nuevo por un año porque mostraba públicamente una cruz en la puerta de su negocio y casa, según un artículo publicado por el semanario marroquí Le Journal Hebdo en enero de 2005.
Las autoridades de Agadir juzgaron a Bakrim por «destrucción de bienes ajenos», punible con 20 años de cárcel, y por «proselitismo» según el artículo 220 del Código Penal del país vecino lo que conlleva una pena de 6 meses a 3 años de cárcel. Bakrim, sin embargo, fue condenado a 15 años de prisión por «proselitismo». Actualmente lleva casi 5 años en la Cárcel Central, en Kenitra.
Sus abogados defensores y los cristianos de Marruecos afirman que la gravedad de su condena en relación con su conversión al cristianismo muestra que las autoridades estaban decididas a ponerlo tras las rejas debido a que constantemente hablaba de su fe.
«Él comparte su fe con la gente de su alrededor. En Marruecos, y esto me pasó a mí personalmente, si usted se convierte en un cristiano puede ser perseguido por su familia. Si te lo guardes para ti, nadie te molestará. Si lo compartes con alguien más y empiece a hablar sobre ello, eso es otra historia», dijo otro cristiano de Marruecos que sólo dio su primer nombre, Rachid, por razones de seguridad.
Rachid huyó de Marruecos en 2005 debido a la creciente presión sobre él y su familia. Él es un hombre buscado en su país, pero dijo que es tiempo para que la gente empiece a hablar en nombre de Bakrim, quien dijo que tiene «celo por su fe y habla abiertamente de ella, incluso en prisión».
«Jamaa Ait Bakrim es una manifestación de una verdad muy incómoda para las autoridades marroquíes: hay marroquíes que se convierten al cristianismo», dijo Logan Maurer, director regional en el grupo con sede en defensa de International Christian Concern (ICC). «El gobierno quiere hacer caso omiso de esto, suprimir, y cuando – como en el caso de Jamaa – el problema no desaparece, hacen todo lo posible para silenciarlo».
El delito de «proselitismo» en Marruecos es definido como «el uso de medios de seducción o explotación de la debilidad de socavar la fe de los musulmanes para convertirse a otra religión». Recientemente, Marruecos ha utilizado la ley anti proselitismo para castigar a toda declaración de fe no musulmana, lo que contradice su promesa de permitir la libertad de manifestar la propia fe en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que es signatario. El artículo 18 del Pacto afirma el derecho a manifestar la propia fe en el culto, la observancia, la práctica o la enseñanza.
El convenio también establece, sin embargo, que «la libertad de manifestar la propia religión o las propias creencias estará sujeta únicamente a las limitaciones prescritas por la ley, necesarias para proteger la seguridad pública, el orden, la salud o la moral públicos o los derechos fundamentales y libertades de los demás». Se estima que hay aproximadamente un millar de marroquíes convertidos al cristianismo en el país aunque no son reconocidos como cristianos por el gobierno.
OLA DE EXPULSIONES
Entre marzo y junio de 2010 las autoridades expulsaron 128 cristianos extranjeros en un esfuerzo por purgar el país de cualquier influencia extranjera cristiana. En abril de cerca de 7.000 líderes religiosos musulmanes respaldados por las deportaciones por la firma de un documento que describe la labor de los cristianos dentro de Marruecos como «violación moral» y «terrorismo religioso».
La declaración de los líderes religiosos se produjo en medio de una campaña de calumnias para vilipendiar a nivel nacional a los cristianos en Marruecos acusándolos de proselitismo y de «sobornar a la gente a cambiar su fe». Los cristianos marroquíes afirman que el gobierno es cada vez más intolerante con las actividades cristianas. A las denuncias se unió hace meses el Congreso de los Estados Unidos y el Parlamento holandés, a causa de las expulsiones de algunas de las misiones y ONGs de carácter cristiano de mayor arraigo, que trabajaban a favor de los más desfavorecidos en Marruecos.
Fuente: http://www.renuevodeplenitud.com/blogs-cristianos/15-anos-encarcelado-y-maltratado-por-predicar-a-cristo-en-marruecos.html Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Bakrim sabía que sería difícil vivir su nueva creencia en Marruecos. Por eso en 1993 solicitó asilo político en los Países Bajos, pero las autoridades de inmigración se lo negaron y fue expulsado cuando su permiso expiró.
En 1995 Bakrim fue procesado en Marruecos por «proselitismo», y pasó siete meses en la cárcel en la ciudad de Goulemine. La cárcel, en este caso, no fue lo peor. En abril de 1996 fue trasladado a un hospital psiquiátrico en Inezgane, donde las autoridades le ordenaron someterse a tratamientos médicos. Lo liberaron unos meses después, pero el tratamiento psiquiátrico le causó importantes efectos secundarios en su salud.
Dos años más tarde las autoridades lo pusieron en la cárcel de nuevo por un año porque mostraba públicamente una cruz en la puerta de su negocio y casa, según un artículo publicado por el semanario marroquí Le Journal Hebdo en enero de 2005.
Las autoridades de Agadir juzgaron a Bakrim por «destrucción de bienes ajenos», punible con 20 años de cárcel, y por «proselitismo» según el artículo 220 del Código Penal del país vecino lo que conlleva una pena de 6 meses a 3 años de cárcel. Bakrim, sin embargo, fue condenado a 15 años de prisión por «proselitismo». Actualmente lleva casi 5 años en la Cárcel Central, en Kenitra.
Sus abogados defensores y los cristianos de Marruecos afirman que la gravedad de su condena en relación con su conversión al cristianismo muestra que las autoridades estaban decididas a ponerlo tras las rejas debido a que constantemente hablaba de su fe.
«Él comparte su fe con la gente de su alrededor. En Marruecos, y esto me pasó a mí personalmente, si usted se convierte en un cristiano puede ser perseguido por su familia. Si te lo guardes para ti, nadie te molestará. Si lo compartes con alguien más y empiece a hablar sobre ello, eso es otra historia», dijo otro cristiano de Marruecos que sólo dio su primer nombre, Rachid, por razones de seguridad.
Rachid huyó de Marruecos en 2005 debido a la creciente presión sobre él y su familia. Él es un hombre buscado en su país, pero dijo que es tiempo para que la gente empiece a hablar en nombre de Bakrim, quien dijo que tiene «celo por su fe y habla abiertamente de ella, incluso en prisión».
«Jamaa Ait Bakrim es una manifestación de una verdad muy incómoda para las autoridades marroquíes: hay marroquíes que se convierten al cristianismo», dijo Logan Maurer, director regional en el grupo con sede en defensa de International Christian Concern (ICC). «El gobierno quiere hacer caso omiso de esto, suprimir, y cuando – como en el caso de Jamaa – el problema no desaparece, hacen todo lo posible para silenciarlo».
El delito de «proselitismo» en Marruecos es definido como «el uso de medios de seducción o explotación de la debilidad de socavar la fe de los musulmanes para convertirse a otra religión». Recientemente, Marruecos ha utilizado la ley anti proselitismo para castigar a toda declaración de fe no musulmana, lo que contradice su promesa de permitir la libertad de manifestar la propia fe en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que es signatario. El artículo 18 del Pacto afirma el derecho a manifestar la propia fe en el culto, la observancia, la práctica o la enseñanza.
El convenio también establece, sin embargo, que «la libertad de manifestar la propia religión o las propias creencias estará sujeta únicamente a las limitaciones prescritas por la ley, necesarias para proteger la seguridad pública, el orden, la salud o la moral públicos o los derechos fundamentales y libertades de los demás». Se estima que hay aproximadamente un millar de marroquíes convertidos al cristianismo en el país aunque no son reconocidos como cristianos por el gobierno.
OLA DE EXPULSIONES
Entre marzo y junio de 2010 las autoridades expulsaron 128 cristianos extranjeros en un esfuerzo por purgar el país de cualquier influencia extranjera cristiana. En abril de cerca de 7.000 líderes religiosos musulmanes respaldados por las deportaciones por la firma de un documento que describe la labor de los cristianos dentro de Marruecos como «violación moral» y «terrorismo religioso».
La declaración de los líderes religiosos se produjo en medio de una campaña de calumnias para vilipendiar a nivel nacional a los cristianos en Marruecos acusándolos de proselitismo y de «sobornar a la gente a cambiar su fe». Los cristianos marroquíes afirman que el gobierno es cada vez más intolerante con las actividades cristianas. A las denuncias se unió hace meses el Congreso de los Estados Unidos y el Parlamento holandés, a causa de las expulsiones de algunas de las misiones y ONGs de carácter cristiano de mayor arraigo, que trabajaban a favor de los más desfavorecidos en Marruecos.
Fuente: http://www.renuevodeplenitud.com/blogs-cristianos/15-anos-encarcelado-y-maltratado-por-predicar-a-cristo-en-marruecos.html Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
martes, 21 de septiembre de 2010
15 años de cárcel por convertirse al cristianismo en Marruecos
Jamaa Ait Bakrim, un bereber del sur de Marruecos, estudió Ciencias Políticas y Derecho en Rabat. Después de completar sus estudios viajó a Europa, donde se convirtió en un cristiano. Al darse cuenta de que sería difícil vivir su fe recién descubierta en Marruecos, en 1993 solicitó asilo político en los Países Bajos, pero las autoridades de inmigración se lo negaron y fue expulsado cuando su permiso expiró.
En 1995 Bakrim fue procesado en Marruecos por "proselitismo", y pasó siete meses en la cárcel en la ciudad de Goulemine. En abril de 1996 fue trasladado a un hospital psiquiátrico en Inezgane, donde las autoridades le ordenaron someterse a tratamientos médicos. Fue puesto en libertad en junio. El tratamiento psiquiátrico causado efectos le causó importantes efectos secundarios en su salud.
Dos años más tarde las autoridades lo pusieron en la cárcel de nuevo por un año porque mostraba públicamente una cruz en la puerta de su negocio y casa, según un artículo publicado por el semanario marroquí Le Journal Hebdo en enero de 2005.
Las autoridades de Agadir juzgaron a Bakrim por “destrucción de bienes ajenos”, punible con 20 años de cárcel, y por “proselitismo” según el artículo 220 del Código Penal del país vecino lo que conlleva una pena de 6 meses a 3 años de cárcel.
Bakrim fue condenado a 15 años de prisión por "proselitismo". Actualmente lleva casi 5 años en la Cárcel Central, en Kenitra.
Sus abogados defensores y los cristianos de Marruecos afirman que la gravedad de su condena en relación con su conversión al cristianismo muestra que las autoridades estaban decididas a ponerlo tras las rejas debido a que constantemente hablaba de su fe.
"Él comparte su fe con la gente de su alrededor. En Marruecos, y esto me pasó a mí personalmente, si usted se convierte en un cristiano puede ser perseguido por su familia. Si te lo guardes para ti, nadie te molestará. Si lo compartes con alguien más y empiece a hablar sobre ello, eso es otra historia”, dijo otro cristiano de Marruecos que sólo dio su primer nombre, Rachid, por razones de seguridad.
Rachid huyó de Marruecos en 2005 debido a la creciente presión sobre él y su familia. Él es un hombre buscado en su país, pero dijo que es tiempo para que la gente empiece a hablar en nombre de Bakrim, quien dijo que tiene "celo por su fe y habla abiertamente de ella, incluso en prisión”.
“Jamaa Ait Bakrim es una manifestación de una verdad muy incómoda para las autoridades marroquíes: hay marroquíes que se convierten al cristianismo", dijo Logan Maurer, director regional en el grupo con sede en defensa de International Christian Concern (ICC). "El gobierno quiere hacer caso omiso de esto, suprimir, y cuando - como en el caso de Jamaa - el problema no desaparece, hacen todo lo posible para silenciarlo".
El delito de “Proselitismo” en Marruecos es definido como “el uso de medios de seducción o explotación de la debilidad de socavar la fe de los musulmanes para convertirse a otra religión”.
Recientemente, Marruecos ha utilizado la ley anti Proselitismo para castigar a toda declaración de fe no-musulmana, lo que contradice su promesa de permitir la libertad de manifestar la propia fe en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que es signatario. El artículo 18 del Pacto afirma el derecho a manifestar la propia fe en el culto, la observancia, la práctica o la enseñanza.
El convenio también establece, sin embargo, que "la libertad de manifestar la propia religión o las propias creencias estará sujeta únicamente a las limitaciones prescritas por la ley y ser necesarias para proteger la seguridad pública, el orden, la salud o la moral públicos o los derechos fundamentales y libertades de los demás"
Se estima que hay aproximadamente un millar de marroquíes convertidos al cristianismo en el país. Ellos no son reconocidos como cristianos por el gobierno.
Entre marzo y junio de 2010 las autoridades expulsaron 128 cristianos extranjeros en un esfuerzo por purgar el país de cualquier influencia extranjera cristiana. En abril de cerca de 7.000 líderes religiosos musulmanes respaldados por las deportaciones por la firma de un documento que describe la labor de los cristianos dentro de Marruecos como "violación moral" y "terrorismo religioso". La declaración de los líderes religiosos se produjo en medio de una campaña de calumnias para vilipendiar a nivel nacional a los cristianos en Marruecos acusándolos de "proselitismo" y de “sobornar a la gente a cambiar su fe”.
Los cristianos marroquíes afirman que el gobierno es cada vez más intolerante con las actividades cristianas.
NOTAS
http://www.compassdirect.org/english/country/morocco/25655/
Fuente: http://blogs.periodistadigital.com/totalitarismo.php/2010/09/21/15-anos-de-carcel-por-convertirse-al-cri Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
En 1995 Bakrim fue procesado en Marruecos por "proselitismo", y pasó siete meses en la cárcel en la ciudad de Goulemine. En abril de 1996 fue trasladado a un hospital psiquiátrico en Inezgane, donde las autoridades le ordenaron someterse a tratamientos médicos. Fue puesto en libertad en junio. El tratamiento psiquiátrico causado efectos le causó importantes efectos secundarios en su salud.
Dos años más tarde las autoridades lo pusieron en la cárcel de nuevo por un año porque mostraba públicamente una cruz en la puerta de su negocio y casa, según un artículo publicado por el semanario marroquí Le Journal Hebdo en enero de 2005.
Las autoridades de Agadir juzgaron a Bakrim por “destrucción de bienes ajenos”, punible con 20 años de cárcel, y por “proselitismo” según el artículo 220 del Código Penal del país vecino lo que conlleva una pena de 6 meses a 3 años de cárcel.
Bakrim fue condenado a 15 años de prisión por "proselitismo". Actualmente lleva casi 5 años en la Cárcel Central, en Kenitra.
Sus abogados defensores y los cristianos de Marruecos afirman que la gravedad de su condena en relación con su conversión al cristianismo muestra que las autoridades estaban decididas a ponerlo tras las rejas debido a que constantemente hablaba de su fe.
"Él comparte su fe con la gente de su alrededor. En Marruecos, y esto me pasó a mí personalmente, si usted se convierte en un cristiano puede ser perseguido por su familia. Si te lo guardes para ti, nadie te molestará. Si lo compartes con alguien más y empiece a hablar sobre ello, eso es otra historia”, dijo otro cristiano de Marruecos que sólo dio su primer nombre, Rachid, por razones de seguridad.
Rachid huyó de Marruecos en 2005 debido a la creciente presión sobre él y su familia. Él es un hombre buscado en su país, pero dijo que es tiempo para que la gente empiece a hablar en nombre de Bakrim, quien dijo que tiene "celo por su fe y habla abiertamente de ella, incluso en prisión”.
“Jamaa Ait Bakrim es una manifestación de una verdad muy incómoda para las autoridades marroquíes: hay marroquíes que se convierten al cristianismo", dijo Logan Maurer, director regional en el grupo con sede en defensa de International Christian Concern (ICC). "El gobierno quiere hacer caso omiso de esto, suprimir, y cuando - como en el caso de Jamaa - el problema no desaparece, hacen todo lo posible para silenciarlo".
El delito de “Proselitismo” en Marruecos es definido como “el uso de medios de seducción o explotación de la debilidad de socavar la fe de los musulmanes para convertirse a otra religión”.
Recientemente, Marruecos ha utilizado la ley anti Proselitismo para castigar a toda declaración de fe no-musulmana, lo que contradice su promesa de permitir la libertad de manifestar la propia fe en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que es signatario. El artículo 18 del Pacto afirma el derecho a manifestar la propia fe en el culto, la observancia, la práctica o la enseñanza.
El convenio también establece, sin embargo, que "la libertad de manifestar la propia religión o las propias creencias estará sujeta únicamente a las limitaciones prescritas por la ley y ser necesarias para proteger la seguridad pública, el orden, la salud o la moral públicos o los derechos fundamentales y libertades de los demás"
Se estima que hay aproximadamente un millar de marroquíes convertidos al cristianismo en el país. Ellos no son reconocidos como cristianos por el gobierno.
Entre marzo y junio de 2010 las autoridades expulsaron 128 cristianos extranjeros en un esfuerzo por purgar el país de cualquier influencia extranjera cristiana. En abril de cerca de 7.000 líderes religiosos musulmanes respaldados por las deportaciones por la firma de un documento que describe la labor de los cristianos dentro de Marruecos como "violación moral" y "terrorismo religioso". La declaración de los líderes religiosos se produjo en medio de una campaña de calumnias para vilipendiar a nivel nacional a los cristianos en Marruecos acusándolos de "proselitismo" y de “sobornar a la gente a cambiar su fe”.
Los cristianos marroquíes afirman que el gobierno es cada vez más intolerante con las actividades cristianas.
NOTAS
http://www.compassdirect.org/english/country/morocco/25655/
Fuente: http://blogs.periodistadigital.com/totalitarismo.php/2010/09/21/15-anos-de-carcel-por-convertirse-al-cri Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
sábado, 18 de septiembre de 2010
EE UU planta cara a Marruecos y frena la expulsión de los cristianos
Desde marzo más de un centenar de occidentales, en su mayoría evangélicos, se han visto obligados a abandonar el país acusados de proselitismo.
Anthony, un evangélico estadounidense, recibió el viernes una llamada del comisario jefe de policía de la pequeña capital provincial del noreste de Marruecos dónde reside desde hace más de una década. "Tengo buenas noticias: su orden de expulsión ha sido anulada", le anunció el policía al estadounidense que trabaja en una ONG de ayuda al desarrollo. Dos días antes el mismo comisario había llamado a Anthony para comunicarle que disponía de 48 horas para salir del país, según relata el afectado que prefiere que no se publique su nombre completo. "Su presencia aquí", le espetó el policía, "supone una grave amenaza para el orden público y su expulsión es una necesidad imperiosa para salvaguardar la seguridad pública". Lo sucedido a Anthony no es un caso aislado. A finales de esta semana al menos una docena de cristianos norteamericanos afincados en Marruecos que habían recibido órdenes verbales de expulsión fueron informados, por la policía o por los dos consulados de EE UU en Casablanca y Rabat, de que estas habían sido canceladas.
Rabat evita los juicios
Quedó así parada la que aparentemente era la tercera oleada de expulsiones de cristianos del país acusados oficiosamente de "proselitismo" y de "quebrantar la fe del musulmán", dos delitos recogidos en el código penal marroquí. Podrían ser juzgados por ello, pero las autoridades marroquíes han querido evitarlo. Rabat prefirió desencadenar las expulsiones a partir del primer fin de semana de marzo, coincidiendo con la primera cumbre entre la Unión Europea y Marruecos que se celebró en Granada. Desde entonces ha echado del país a más de un centenar de cristianos -la mitad de ellos norteamericanos- incluida, por ejemplo, la cúpula de la George Washington Academy, el colegio estadounidense de Casablanca.
La súbita marcha atrás del Ministerio del Interior de Marruecos, se debe, aparentemente, a la repentina firmeza de la Administración de EE UU. Su embajador en Rabat, Samuel Kaplan , llamó al titular de Interior, Taieb Cherkaoui, para protestar y pedirle cita. Mientras, la Embajada de EE UU instaba a sus ciudadanos a no acatar las órdenes transmitidas por la policía marroquí. Envió además a los afectados copias escritas de esas órdenes -a ellos sólo se les fueron comunicadas verbalmente- para que pudieran recurrirlas ante los tribunales.
La inesperada firmeza del embajador Kaplan tiene, probablemente, su origen en la audición organizada, a finales de la semana pasada, sobre las expulsiones de cristianos en la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos del Congreso de EE UU. "Cuando los derechos de los estadounidenses sometidos a la jurisdicción de Marruecos están siendo manifiestamente violados, me decepciona que tanto el embajador Kaplan como la secretaria [de Estado] Clinton hayan omitido defender públicamente los derechos de los ciudadanos de EE UU", afirmó ante la comisión el representante republicano Frank Wolf.
"La celeridad y la brutalidad de esas expulsiones pone en tela de juicio la larga amistad y la cooperación mutua entre EE UU y Marruecos", añadió Wolf quién pidió la suspensión de la ayuda norteamericana al desarrollo si Rabat no readmite a todos los que echó. Más emocionantes fueron los testimonios ante la comisión de, por ejemplo, el matrimonio de Eddie y Lynn Padilla que tutelaba a algunos de los niños marroquíes del Village of Hope , el orfanato de Ain Leuh, en el Atlas. Fueron expulsados en marzo. "Estaba dispuesta criarles hasta que fuesen adultos", declaró Eddie. "Trasladamos allí a nuestras vidas". "Quiero reunirme de nuevo con mis niños".
"La libertad de conciencia está garantizada por la Constitución marroquí a musulmanes, judíos y cristianos", señaló un comunicado de la Embajada de Marruecos en Washington publicado coincidiendo con la celebración de la comisión del Congreso. "No hay nada más normal que esperar de aquellas personas que aceptan nuestra hospitalidad que respeten nuestras leyes y los valores de nuestra sociedad", añade el texto. "Continuaremos brindando nuestra amistad a aquellos que acuden con respeto a Marruecos y agradecemos sus esfuerzos para proporcionar ayudas básicas a los que las necesitan".
Hasta ahora el Ministerio del Interior de Marruecos sólo había reconocido 16 expulsiones, todas ellas del personal que regentaba el orfanato de Aun Leuh, pero el comunicado de la Embajada marroquí da a entender que los sancionados son más numerosos. La reacción de firmeza de la Administración de EE UU contrasta con la pasividad de la Unión Europea presidida, hasta finales de este mes, por España.
Fuente:http://www.elpais.com/articulo/internacional/EE/UU/planta/cara/Marruecos/frena/expulsion/cristianos/elpepuint/20100626elpepuint_4/Tes
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Anthony, un evangélico estadounidense, recibió el viernes una llamada del comisario jefe de policía de la pequeña capital provincial del noreste de Marruecos dónde reside desde hace más de una década. "Tengo buenas noticias: su orden de expulsión ha sido anulada", le anunció el policía al estadounidense que trabaja en una ONG de ayuda al desarrollo. Dos días antes el mismo comisario había llamado a Anthony para comunicarle que disponía de 48 horas para salir del país, según relata el afectado que prefiere que no se publique su nombre completo. "Su presencia aquí", le espetó el policía, "supone una grave amenaza para el orden público y su expulsión es una necesidad imperiosa para salvaguardar la seguridad pública". Lo sucedido a Anthony no es un caso aislado. A finales de esta semana al menos una docena de cristianos norteamericanos afincados en Marruecos que habían recibido órdenes verbales de expulsión fueron informados, por la policía o por los dos consulados de EE UU en Casablanca y Rabat, de que estas habían sido canceladas.
Rabat evita los juicios
Quedó así parada la que aparentemente era la tercera oleada de expulsiones de cristianos del país acusados oficiosamente de "proselitismo" y de "quebrantar la fe del musulmán", dos delitos recogidos en el código penal marroquí. Podrían ser juzgados por ello, pero las autoridades marroquíes han querido evitarlo. Rabat prefirió desencadenar las expulsiones a partir del primer fin de semana de marzo, coincidiendo con la primera cumbre entre la Unión Europea y Marruecos que se celebró en Granada. Desde entonces ha echado del país a más de un centenar de cristianos -la mitad de ellos norteamericanos- incluida, por ejemplo, la cúpula de la George Washington Academy, el colegio estadounidense de Casablanca.
La súbita marcha atrás del Ministerio del Interior de Marruecos, se debe, aparentemente, a la repentina firmeza de la Administración de EE UU. Su embajador en Rabat, Samuel Kaplan , llamó al titular de Interior, Taieb Cherkaoui, para protestar y pedirle cita. Mientras, la Embajada de EE UU instaba a sus ciudadanos a no acatar las órdenes transmitidas por la policía marroquí. Envió además a los afectados copias escritas de esas órdenes -a ellos sólo se les fueron comunicadas verbalmente- para que pudieran recurrirlas ante los tribunales.
La inesperada firmeza del embajador Kaplan tiene, probablemente, su origen en la audición organizada, a finales de la semana pasada, sobre las expulsiones de cristianos en la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos del Congreso de EE UU. "Cuando los derechos de los estadounidenses sometidos a la jurisdicción de Marruecos están siendo manifiestamente violados, me decepciona que tanto el embajador Kaplan como la secretaria [de Estado] Clinton hayan omitido defender públicamente los derechos de los ciudadanos de EE UU", afirmó ante la comisión el representante republicano Frank Wolf.
"La celeridad y la brutalidad de esas expulsiones pone en tela de juicio la larga amistad y la cooperación mutua entre EE UU y Marruecos", añadió Wolf quién pidió la suspensión de la ayuda norteamericana al desarrollo si Rabat no readmite a todos los que echó. Más emocionantes fueron los testimonios ante la comisión de, por ejemplo, el matrimonio de Eddie y Lynn Padilla que tutelaba a algunos de los niños marroquíes del Village of Hope , el orfanato de Ain Leuh, en el Atlas. Fueron expulsados en marzo. "Estaba dispuesta criarles hasta que fuesen adultos", declaró Eddie. "Trasladamos allí a nuestras vidas". "Quiero reunirme de nuevo con mis niños".
"La libertad de conciencia está garantizada por la Constitución marroquí a musulmanes, judíos y cristianos", señaló un comunicado de la Embajada de Marruecos en Washington publicado coincidiendo con la celebración de la comisión del Congreso. "No hay nada más normal que esperar de aquellas personas que aceptan nuestra hospitalidad que respeten nuestras leyes y los valores de nuestra sociedad", añade el texto. "Continuaremos brindando nuestra amistad a aquellos que acuden con respeto a Marruecos y agradecemos sus esfuerzos para proporcionar ayudas básicas a los que las necesitan".
Hasta ahora el Ministerio del Interior de Marruecos sólo había reconocido 16 expulsiones, todas ellas del personal que regentaba el orfanato de Aun Leuh, pero el comunicado de la Embajada marroquí da a entender que los sancionados son más numerosos. La reacción de firmeza de la Administración de EE UU contrasta con la pasividad de la Unión Europea presidida, hasta finales de este mes, por España.
Fuente:http://www.elpais.com/articulo/internacional/EE/UU/planta/cara/Marruecos/frena/expulsion/cristianos/elpepuint/20100626elpepuint_4/Tes
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
jueves, 19 de agosto de 2010
Unas cintas de la CIA probarían la participación de Marruecos en operaciones de contraterrorismo
Dos vídeos muestran el interrogatorio a uno de los autores del 11-S en una cárcel secreta cerca de Rabat
Las grabaciones podrían dificultar el proceso judicial que EEUU ha abierto contra Ramzi Binalshibhen
La CIA conserva grabaciones de interrogatorios a Ramzi Binalshibhen, uno de los terroristas que presuntamente participó en los atentados del 11-S, realizadas en una prisión secreta de Marruecos, según ha informado la agencia Associated Press, que ha tenido acceso a dos cintas de vídeo y una de audio.
El hallazgo demostraría la existencia del centro de detención secreto próximo a Rabat, que Marruecos siempre ha negado, y probaría la participación de gobiernos extranjeros, en este caso el de Rabat, en operaciones de contraterrorismo y en la detención de sospechosos. El Gobierno alauí no ha hecho comentarios sobre este asunto.
Las cintas muestran el interrogatorio a Binalshibh en unas instalaciones cercanas a Rabat que la CIA utilizó en el 2002, según han confirmado a AP agentes de la CIA. Se cree que son las últimas grabaciones que se conservan de interrogatorios a terroristas después del 11-S, ya que la CIA hizo desaparecer en el 2005 un total de 92 cintas sobre otros dos sospechosos, Abu Zubaydah y Abd al-Nashiri.
Ocultas en una caja
Pero en el 2007 un trabajador de la CIA descubrió bajo una mesa de escritorio del Centro de Contraterrorismo una caja que contenía las cintas que han resultado ser las de Binalshibh.
Un fiscal del Departamento de Justicia de EEUU, que ya estaba investigando si la desaparición de las cintas sorbe Zubaydah y Al-Nashiri era legal, deberá ahora demostrar por qué las grabaciones a Binalshibh fueron ocultadas. En dos ocasiones, la Casa Blanca aseguró que esas cintas no existían.
El programa Greystone
Las cintas podrían dificultar el proceso que EEUU ha abierto contra Binalshibh, de 38 anys, que está considerado como el “suministrador clave” en los atentados del 11-S. Si los vídeos llegan a juicio podría revelar el papel que Marruecos jugó en el programa de contraterrorismo conocido como Greystone, que autorizaba a la CIA a retener a terroristas en prisiones secretas y a trasladarlos a otros países.
Las grabaciones también podrían ser una prueba del estado mental de Binalshibh durante los primeros meses de su detención. Según documentos judiciales, la defensa del presunto terrorista ha pedido archivos médicos para dictaminar si los años que pasó retenido por la CIA le afectaron sus facultades mentales. Binalshibh recibe actualmente un tratamiento para la esquizofrenia a base de antipsicóticos.
Miembros del Gobierno estadounidense han asegurado que en la prisión marroquí no se utilizaron métodos de interrogatorio abusivos, como sí sucedió en las cintas eliminadas de Zubaydah y Al-Nashiri. “Las cintas solo muestran a un hombre en una sala contestando preguntas”, ha señalado un alto cargo del Ejecutivo conocedor del programa de interrogatorios.
Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/20100817/unas-cintas-cia-probarian-participacion-marruecos-operaciones-contraterrorismo/439819.shtml
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Las grabaciones podrían dificultar el proceso judicial que EEUU ha abierto contra Ramzi Binalshibhen
La CIA conserva grabaciones de interrogatorios a Ramzi Binalshibhen, uno de los terroristas que presuntamente participó en los atentados del 11-S, realizadas en una prisión secreta de Marruecos, según ha informado la agencia Associated Press, que ha tenido acceso a dos cintas de vídeo y una de audio.
El hallazgo demostraría la existencia del centro de detención secreto próximo a Rabat, que Marruecos siempre ha negado, y probaría la participación de gobiernos extranjeros, en este caso el de Rabat, en operaciones de contraterrorismo y en la detención de sospechosos. El Gobierno alauí no ha hecho comentarios sobre este asunto.
Las cintas muestran el interrogatorio a Binalshibh en unas instalaciones cercanas a Rabat que la CIA utilizó en el 2002, según han confirmado a AP agentes de la CIA. Se cree que son las últimas grabaciones que se conservan de interrogatorios a terroristas después del 11-S, ya que la CIA hizo desaparecer en el 2005 un total de 92 cintas sobre otros dos sospechosos, Abu Zubaydah y Abd al-Nashiri.
Ocultas en una caja
Pero en el 2007 un trabajador de la CIA descubrió bajo una mesa de escritorio del Centro de Contraterrorismo una caja que contenía las cintas que han resultado ser las de Binalshibh.
Un fiscal del Departamento de Justicia de EEUU, que ya estaba investigando si la desaparición de las cintas sorbe Zubaydah y Al-Nashiri era legal, deberá ahora demostrar por qué las grabaciones a Binalshibh fueron ocultadas. En dos ocasiones, la Casa Blanca aseguró que esas cintas no existían.
El programa Greystone
Las cintas podrían dificultar el proceso que EEUU ha abierto contra Binalshibh, de 38 anys, que está considerado como el “suministrador clave” en los atentados del 11-S. Si los vídeos llegan a juicio podría revelar el papel que Marruecos jugó en el programa de contraterrorismo conocido como Greystone, que autorizaba a la CIA a retener a terroristas en prisiones secretas y a trasladarlos a otros países.
Las grabaciones también podrían ser una prueba del estado mental de Binalshibh durante los primeros meses de su detención. Según documentos judiciales, la defensa del presunto terrorista ha pedido archivos médicos para dictaminar si los años que pasó retenido por la CIA le afectaron sus facultades mentales. Binalshibh recibe actualmente un tratamiento para la esquizofrenia a base de antipsicóticos.
Miembros del Gobierno estadounidense han asegurado que en la prisión marroquí no se utilizaron métodos de interrogatorio abusivos, como sí sucedió en las cintas eliminadas de Zubaydah y Al-Nashiri. “Las cintas solo muestran a un hombre en una sala contestando preguntas”, ha señalado un alto cargo del Ejecutivo conocedor del programa de interrogatorios.
Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/20100817/unas-cintas-cia-probarian-participacion-marruecos-operaciones-contraterrorismo/439819.shtml
Continua leyendo esta barbaridad sobre Marruecos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)